Con máscaras y a lo loco...

Cuando uno piensa en SLIPKNOT, piensa en esa descarga de adrenalina, en ese caos en el que se convierten sus directos...

Cantos de sirena de IN FLAMES en Madrid

Llegaban nuevamente a la capital para presentarnos un magnífico álbum por mucho que algunos se dediquen a dilapidar y a criticar con argumentos carentes de criterio.

MORRISSEY en ESPAÑA: "Todo lo que necesitas soy yo"

Moz estuvo en nuestro país y recuperamos nuestra crónica de su paso por Madrid.

Cuarenta minutos de abstracción

Un disco fascinante, extraño, menor pero extrañamente bonito, diferente y excitante...

Bonamassa contra el mundo

Porque discos así no se escuchan todos los días y, por desgracia, no se graban tan a menudo como debiera...

El Quadrophenia de U2, según The Edge

Podemos seguir echando de menos el pasado más glorioso de U2 y dejar de disfrutar del presente; “You glorify the past when the future dries up” que decían ellos mismos...

INTERPOL y EL PINTOR, su nuevo disco

Complicado no dejarse llevar por la emoción pero, tras más de dos docenas de escuchas desde su publicación, ya puedes leer nuestra crítica...

BRIAN FALLON, tocado pero no hundido…

Tras diez años de matrimonio ha decidido exorcizar todos los demonios internos de su ruptura en el nuevo disco de su grupo, THE GASLIGHT ANTHEM.

THE NATIONAL en España y nosotros nos refugiamos en su último disco...

Como dice Chuck Palahniuk, "la mejor venganza de todas es la felicidad. No hay nada que vuelva más loca a la gente que ver a alguien teniendo una vida jodidamente maravillosa" y nosotros somos felices con la música de los de Cincinnati.

IN UTERO: un viaje sin retorno

Analizamos en profundidad la grabación del último gran disco de NIRVANA y quizá de los noventa...

MASTODON: La vuelta al sol en ochenta días

Si lo que Mastodon pretende es llevarnos a otra dimensión, el experimento se queda a medio gas y es que sólo en la segunda parte de su disco seremos testigos de ese viaje...

Tenemos carta de Neil Young...

El canadiense graba su último disco en una antigua cabina del 47, una de las experiencias más low-tech que ha tenido, un experimento interesante pero desigual...

El heroico retorno de SABATON

Con su nuevo disco los suecos consiguen posicionarse en un buen puesto dentro de los grandes grupos de Power Metal...

¿Qué haríamos sin la música de STRUMMER?

Nuestro amigo Joe no ha dejado de acompañarnos y, muchos años después de que se haya ido, su voz sigue sonando con la misma fuerza. Repasamos su discos en solitario…

LA ZONA MUERTA

Estrenamos una nueva sección, la más oscura de toda nuestra web...

PIXIES en Madrid; benditos los SMITHS...

Black Francis pasaba por nuestro país sin apenas dirigirse a su público y esbozando una sonrisa con trabajo.

¡Hemos visto a BLACK SABBATH en París!

Y te contaremos casi todo lo que Ozzy, Iommi y Butler han hecho en Bercy...

ARCADE FIRE van al Primavera, nosotros al HELLFEST

"Reflektor" es el nuevo disco de los canadienses y la crítica lo ha encumbrado a lo más alto en apenas unas horas.

PEARL JAM: Rayos y centellas

Un disco de Pearl Jam tiene sentido en pleno 2013 porque estamos hablando de ROCK con mayúsculas, de una banda auténtica que sigue estando muy viva...

¡AMÉN, hermanos, WATAIN han vuelto!

Estamos ante el mejor disco de METAL del año y Erik lo celebra invitándonos a una misa negra muy especial con "The Wild Hunt"...

Conociendo a DAVE MUSTAINE...

Tuvimos la gran suerte de poder conocerle con motivo de su visita a España en su gira con Slayer hace dos años y ahora lo recordamos, breve pero intenso.

Diez videoclips para una noche de Halloween

Una noche de Halloween no es una noche más ni una noche cualquiera. A nadie nos gusta que nos den calabazas, pero aún a sabiendas de que estamos en la noche más propicia para recibirlas, no podemos evitar sacar del armario nuestras mejores galas y lanzarnos a la aventura. Una buena noche de Halloween no se puede entender sin música y menos aún sin una buena dosis de Heavy Metal. Para los que disfrutamos como niños disfrazándonos de Drácula, de esqueleto, de muerte o de Freddy Krueger, a la vez que escuchamos los sonidos más extremos, Halloween se convierte en una de las veladas más excitantes y horripilantes del año. Así que si te gusta disfrutar de la buena música y sentir miedo de verdad, ponte la máscara y libérate durante unas horas, que es Viernes y te lo has ganado. A continuación ponemos a tu disposición los diez videoclips que no pueden faltar en tu fiesta más terrorífica

1- CANNIBAL CORPSE-"KILL OR BECOME"
Una buena noche de Halloween no se puede entender sin uno de los padrinos del death metal. Cualquiera de sus vídeos sería idóneo para amenizar noche tan terrorífica, aunque para este 31 de Octubre nos hemos quedado en su repertorio más reciente y disfrutar de la motosierra de Alex Webster y compañía al más puro estilo de "La Matanza de Texas". Excitante...


2- MUNICIPAL WASTE-UNLEASHED THE BASTARD
Si os gustan las vísceras y la sangre con Tony Foresta las mismas están aseguradas en la mayoría de sus videoclips, tanto con Iron Reagan como con su banda fetiche, Municipal Waste. Pincha a toda zapatilla el thrash/crossover de una de las bandas más gamberras y putas, mientras disfrutas de una buena mordida zombie...


3-SUICIDAL SILENCE-YOU ONLY LIVE ONCE
Mitch Lucker nos dejó para siempre una noche de Halloween. Iba disfrazado en su moto a disfrutar de una fiesta con sus amigos, pero por caprichos del destino nunca llegó. Por su sangre fluía el Rock, y por sus videoclips también. Se la debemos... ¡Mitch va por ti!



4-BEHEMOTH-LUCIFER
Nergal, Inferno y Orion saben transmitir el miedo como nadie. Resulta imposible cerrar los ojos ante las obras de arte que visualmente nos ofrecen los polacos más internacionales. Lo de ellos no es el gore ni las vísceras, lo suyo es el terror elegante y sobrio de los ritos más extraños y de los espíritus más espeluznantes. El espectro de Lucifer no puede faltar en una buena noche de Halloween… 


5-DESTRUCTION-CARNIVORE
Schmier y Mike no se suelen prodigar mucho en videoclips de perfil sangriento, pero obviamente como todo en la vida hay excepciones, por lo que en "Carnivore", el carnicero más loco del thrash metal alemán (Mad Butcher) se despacha a gusto con su machete más brillante y afilado. No se ha hecho la miel para la boca del cerdo. Puro néctar…


6-THE BLACK DAHLIA MURDER-MOONLIGHT EQUILIBRIUM
Los hombres lobos siempre han sido personajes muy socorridos dentro del mundo del terror. Muchos han sido  los videoclips que a lo largo de la historia han contado con el protagonismo de licántropos y sucedáneos devoradores de seres humanos. Este año decidimos aparcar el emblemático "Thriller" de Michael Jackson para centrarnos en el death metal más devastador del maniaco Trevor Strnad. Déjate morder…


7-ABORTED-EXPURGATION EUPHORIA
Los deathmetaleros belgas podrían considerarse unos alumnos aventajados dentro del extremismo musical y visual, llevando su despiadado “gore-metal” un pasito más allá. Escenas oscuras y tenebrosas son capaces de meterte el miedo en el cuerpo para toda la noche. Nada de vídeos chapuceros ni simplones, con Aborted la elegancia está asegurada en vuestra noche más monstruosa…


8-SATYRICON-MOTHER NORTH
Si sois de los que lo dejáis todo para última hora y no os ha dado tiempo comprar o confeccionar un disfraz…KEEP CALM… Maquillaros la cara con las pinturas de guerra de Satyr y de Frost puede ayudarnos a salir del apuro. A veces los más sencillo es lo más efectivo; imaginaros un bosque oscuro, una bella virgen y un demoniaco sacrificio ¿Qué más se puede pedir?...



9-SIX FEET UNDER-THE DAY THE DEAD WALKED
El death metal no sería lo mismo sin la figura de Chris Barnes. Haciendo sus primeros pinitos en los Corpse no tardaría mucho en cortar lazos con los de Búfalo y comenzar una brillante y larga andadura en solitario. Six Feet Under es su máximo exponente y los zombies una de sus mayores inspiraciones. “The Day The Dead Walked” es uno de esos vídeos con lo que todos tus invitados enloquecerán, pero que es recomendable ver con la digestión bien hecha. Menuda dentellada…


10-GORGOROTH-CARVING IN A GIANT
Aunque si hay un personaje que infunde terror con su sola presencia ése es sin duda Gaahl. El confeso satanista utiliza los entresijos más oscuros de su malvada mente en “Carving a Giant”, donde los cuerpos desnudos, las crucifixiones y la sangre abundan, en uno de clips más malvados y retorcidos del true norwegian black metal. No te cortes y sube el volumen al máximo. A buen seguro se convertirá en el mejor colofón de tu noche más pagana…


© 2014 Lord Of Fecal




Receta: "Alice Coopcake"

Halloween es una de las fiesta más rockeras y divertidas del año y desde nuestra web no podíamos faltar a una noche así, por lo que os ayudaremos a hacer un divertido pastel de tela de araña. Hemos sido originales y lo hemos bautizado “Alice Coopcake” y lo decoraremos con motivos simpáticos en homenaje a su canción “Along Came A Spider” así que pincha un disco de ALICE COOPER y, mientras suena “I’m Eighteen”, precalienta el horno a 180 grados y coge un molde, tritura dieciocho galletas Oreo (sí, dieciocho como la canción de Alice) y mezcla las migajas con dos cucharadas de mantequilla contra el fondo del molde, disfruta prensando esas migas como si fuesen los sesos de tu mayor enemigo.  Es el turno del magnífico “Under My Wheels”, coge tres paquetes de queso en crema Philadelphia y bátelo a velocidad “circle pit” junto con ¾ de una taza de azúcar, añade la calabaza y echa uno por uno tres huevos mientras suena “No More Mr. Nice Guy”, ahora a batir a velocidad media, verás que mientras cantas la canción la mezcla irá ganando consistencia. Ahora es el momento crucial; vierte la masa sobre la base de galleta del molde. 

“Spark In The Dark” canta Alice mientras horneas el pastel de queso unos cuarenta y cinco minutos o hasta que el centro esté a punto de cuajar, entonces déjalo enfriar un poco. Con cuidado, esparce crema agria sobre el pastel. Pasa un cuchillo o una espátula de metal alrededor del borde del molde a fin de poder sacar luego el pastel; escucha “Trash” o “Desperado” mientras lo dejas enfriar antes de quitarle el aro por completo al molde. 

Después de escuchar “Elected”, calienta una onza de chocolate y una cucharadita de mantequilla en el microondas a potencia media durante treinta segundos y riega el pastel con el chocolate intentando hacer el diseño de una tela de araña empezando desde el centro del pastel, ¡sabemos que es difícil pero eres todo un blogofenio y no hay nada que se te resista! Mete el pastel en el frigorífico para que se endurezca y puedas servirla a ritmo de “Feed My Frankenstein”. 

Ingredientes: 
Dieciocho galletas de chocolate rellenas OREO , finamente trituradas
Dos cucharadas de mantequilla o margarina, derretida
Tres paquetes de queso crema PHILADELPHIA 
¾ de una taza de azúcar
Una lata de calabaza ya preparada
Una cucharada de especia para tarta de calabaza
Tres huevos
Una taza de crema agria
Una onza de chocolate de repostería semidulce
Una cucharadita de mantequilla o margarina 


© 2014  Metal Chef

29.10.2014 BIGELF con PORTNOY en ESPAÑA

Por fin Bigelf oyen nuestras plegarias y vuelve a la carretera con un nuevo disco bajo el brazo, ya que desde 2008 no editaban material nuevo...por lo que los amantes del rock más progresivo estamos de enhorabuena, y más sabiendo que su gira europea tendra parada por aquí, ofreciendo tres fechas:

El nuevo disco se ha titulado "Into The Maelstrom" y está compuesto por un listado de temas que se ajustan a lo que nos esperábamos de esta refundación de la banda de Damon Fox: prog, psicodelia, space rock y un toque gamberro y freak que hacen que te sorprenda desde la primera escucha. En esta ocasión, Damon vuelve a confiar en un invitado de lujo, Mike Portnoy (Dream Theater, Transatlantic, Adrenalin Mob, The Winery Dogs, etc...) para grabar las baterías de los nuevos temas.

"Into The Maelstrom" es un disco publicado en 2014 pero, no por sonido, que es absolutamente impactante, sino por desarrollos, dinámicas y tempos podríamos habérnoslo encontrado por el camino en cualquier punto de la carrera de Bigelf, donde también disfrutamos de nuevos ingredientes psicodélicos, cinéfilos, paisajísticos y doom progresivo. Este nuevo disco se distancia de la línea prog-doom melódicapara acercarse a los Beatles más psicodélicos, de Yes, del prog más ´70s.


Crítica: At The Gates "At War With Reality"

Resulta difícil no rendirse ante un grupo de la categoría y del poderío que siempre demuestra At The Gates. Aquí no entramos a debatir si el death metal es "esto" o si el death metal es lo "otro"; en el caso de At The Gates pienso que está claro que el Rock es sinónimo de calidad y de ralea. Cuando nos referimos a At The Gates tenemos que tener muy claro que hablamos de los padres biológicos del death metal melódico. Ellos son los verdaderos precursores de lo que hoy en día se conoce como sonido Goteborg (la ciudad sueca que los vio nacer) y ellos son la fuente de la que han bebido y siguen bebiendo bandas como In Flames, Soilwork, Dark Tranquillity, The Haunted o incluso Arch Enemy entre muchas otras. Otra particularidad que tiene At The Gates es que han llegado a convertirse en uno de los grupos más respetados del panorama musical internacional, llegando a levantar verdaderas pasiones entre sus fans más incondicionales y más acérrimos. Si analizamos con relativa cautela este aspecto tenemos que llegar a la conclusión de que muy pocas bandas pueden presumir de poseer dicho aspecto y de dichas cualidades. En el mundo musical es muy difícil destacar por encima de la media (ya es complicado intentar llegar a la media), pero más aún es hacerlo como lo hace At The Gates. Es lo que tienen las grandes bandas, son distintas, son diferentes y son capaces de lograr que las tratemos de forma especial y diferente al resto…

“At War With Reality” no es un disco que se haya gestado en dos días, según palabras del propio Tomas Lindberg, el frontman que toda banda desearía tener, esta aventura ya viene de lejos, más concretamente de la reunión que la banda hizo efectiva en el año 2007. En aquel "feed-back" el grupo sueco se dio cuenta del poderío que aún conservaban en directo, fueron testigos noche tras noche de cómo la gente se volcaba y se desvivía con ellos, jurándoles pleitesía y amor eterno. Obviamente el quinteto jugaba (y juega) con el “as” de conocer la fidelidad y la devoción que la mayoría de sus fans sienten por ellos y por su música, ya que los susodichos fans son conscientes de que la posibilidad que verse defraudados por el combo sueco es prácticamente nula e inexistente. Así las cosas deberíamos tomar el año 2007 como punto de partida de “At War With Reality”. Aquella gira fue pensada para tener una vida muy corta, la fecha de caducidad era predecible en el corto plazo y la intención de los miembros de la banda no era alargarla mucho más allá de una serie de actuaciones en directo (recordemos que en España tuvimos la suerte de verles en la segunda jornada del Getafe Electric Weekend de Mayo de 2008). Pero las cosas no suelen ser como empiezan, sino más bien como acaban; así que viendo la enorme repercusión que estaban generando decidieron lanzarse en una segunda aventura y girar por otros lugares que con aquella primera “revuelta” no llegaron a alcanzar. De todas estas andanzas y aventuras salió el génesis de lo que finalmente decidieron llamar “At War With Reality”, un disco sin tapujos de una banda llamada a hacer historia.

“At War With Reality” es el quinto álbum de la banda y el sucesor de su piedra angular, “Slaughter Of The Soul” (1995). El álbum ha sido grabado en su ciudad natal, en Goteborg, siendo ésta una de las características más importantes que tiende a resaltar su Tomas Lindberg. El legendario vocalista siempre ha sido partidario de grabar cerca de casa, para él y sus compañeros es mucho más beneficioso grabar un álbum de forma tranquila y relejada, sin que las prisas puedan llegar a torpedear o influir negativamente en el día a día de la composición de un álbum... Para la producción del álbum contaron con uno de los grandes en la materia en su país de origen -Fredrik Nordstrom- personaje destacado de la escena musical sueca que en el nuevo milenio se convertiría en compositor y guitarrista de Dream Evil junto al "guitar hero" griego Gus G., además de ser de por sí un afamado productor de bandas tan dispares como Dimmu Borgir, Dark Tranquillity, In Flames, Opeth, Soilwork o Arch Enemy entre otros. Fredrik Nordstrom es el encargado de tomar los mandos en una banda que conoce a la perfección desde los años 90, ya que él mismo se encargó de producir el comentado clásico “Slaughter Of The Soul” (1995) y su predecesor en el tiempo “Terminal Spirit Disease” (1993). En “At War With Reality” la mezcla ha corrido a cargo de otro de los nombres resaltados en la escena sueca, Jens Brogen, el cual ha hecho un trabajo realmente excelente en todos y cada uno de los temas del nuevo álbum. Así que con el equipo titular que At The Gates ponen en liza con su disco de regreso lo raro sería que algo saliera mal.

Tomas Lindberg recalca que el sonido de "At War With Reality" es una mezcla entre “Slaughter Of The Soul” (1995), un disco enormemente agresivo (en esta casa sabemos bien de su potencial), y sus trabajos anteriores, los cuales tenían un componente melódico y un efecto melancólico mucho más presente y activo (no hay que olvidar el sonido oscuro y tenebroso de sus dos primeros trabajos). Temas como “Death And The Labyrinth” le otorgan la razón al frontman, ya que pocas veces hemos visto a la banda tan desenvuelta y con tanto garbo. Se nota que el tiempo y los años les ha hecho madurar, gracias a su condición de líderes de la escena logran reconducir su death metal hacia una vertiente más melódica y accesible (hay furia, eso es obvio-estamos habladno de death metal- pero la misma es más liviana y comedida). A su favor tenemos que decir que a pesar de llevar diecinueve años en barbecho y sin editar ningún álbum, sus miembros nunca han estado quietos ni parados. Por ejemplo los hermanos Bjorler y Erlandsson han creado todo un grupazo como The Haunted, mientras Tomas Lindberg ha hecho de las suyas en bandas como Disferar, Nightrage o Lock Up, compartiendo, en esta última, escenario con el brillante Shane Embury, conocido bajista de la clásica banda inglesa de grindcore Napalm Death.

Una de las ventajas que ha tenido At The Gates con este nuevo álbum es que no han tenido detrás el peso ni los siempre incómodos plazos de entrega de un sello discográfico. Recordemos que su firma con Century Media llegaría más tarde, con el disco prácticamente finalizado, por lo que entendemos que en dicha decisión haya tenido bastante peso el hecho de que The Haunted (que vio editado su “Exit Wounds” hace tan solo un par de meses) estuviera dentro de la importante firma norteamericana... Eso les ha dado mucha ventaja y sobre todo tranquilidad a la hora de machacar todas y cada una de las canciones que finalmente forman el armazón de "At War With Relity". El no tener la presión ni el aliento de una discográfica detrás se nota en temas como "The Circular Ruins" y "Heroes and Tombs", donde observamos unas guitarras muy trabajadas y pulidas, capaces de llevarnos a mediados de los 90, en pleno estallido del movimiento.

Con temas como "Order From Chaos" vemos el componente sobrio que los hermanos Bjorler han querido otorgarle al nuevo álbum. Un tema oscuro al que resulta muy difícil resistirse si te consideras amantes de los sonidos densos y pesados. Con "At War With Reality" los suecos no se amilanan y llegan con las cartucheras llenas de munición. Son una banda que no tiende a dar puntada sin hilo, así las explosivas y rápidas " The Head of the Hydra" y " City of Mirrors" dan buena señal de que estos hermanos llevan el death metal en la sangre y en su adn. Lindberg por su parte se desenvuelve como pez en el agua, no en vano estamos hablando de un vocalista ducho en mil batallas, que ha cantando en bandas con multitud de estilos diferentes, desde el grindcore al death metal más clásico y old school. No es raro ver al maestro a lo largo del álbum alternar líneas melódicas con partes guturales, otorgando a cada uno de los temas su propia personalidad y su perfil más agresivo y matador. Es un lujo poder disfrutar de su lado más salvaje y abrupto en temas como "Eater of Gods"- por cierto precedida por un delicioso tema instrumental llamado "City Of Mirrors"- o "The Book of Sand (the Abomination)", que puede presumir de llevar los riffs más duros y machacones de todo el álbum.

“At War With Reality” es un disco con el que At The Gates no te conceden ni un segundo de tregua, cargan su furia contra todos nosotros con el tema que da título al álbum, posiblemente uno de los mejores a nivel global; aunque si hay un tema que destacaría por encima del resto (y aquí aparco mi objetividad) ése es sin duda "Upon Pillars of Dust", un corte que resume a la perfección a los At The Gates del nuevo milenio, fuerza y melodía a partes iguales que equilibran la balanzas más precisas del death metal sueco. No serán el mejor grupo del mundo, tampoco creo que aspiren a serlo; no obstante a nadie se le puede escapar que han marcado un hito y han escrito de su puño y letra una parte muy importante de la historia del heavy metal.

"At War With Reality" es un disco maduro y sobrio que tiene lo mejor de cada una de las etapas y de los discos pasados de At The Gates. Esperemos que no tengan que pasar otros 19 años para tener un nuevo disco. Imprescindible para sibaritas...

© 2014 Lord Of Metal

Crítica: Exodus "Blood In, Blood Out"

Me resulta muy difícil entender, y más aún explicar, lo que ha podido pasar en el nuevo álbum de Exodus. Un servidor tenía en mente que “Blood In, Blood Out” iba a ser uno de los discos importantes de este 2014, además de jurar y perjurar por doquier que se convertiría en el corto plazo en una referencia dentro del thrash metal. Pues visto lo visto no puede decir otra cosa que esta vez me he lucido a lo grande y reconocer que como vidente no tengo un gran futuro… Bien es cierto (y no lo utilizo en mi defensa) que los avales preliminares eran más que propicios para categorizar y defender a ultranza mis previsiones y afirmaciones. A saber, Gary Holt estaba (y está) atravesando por uno de los momentos más dulces de su carrera, pasando en los últimos tres o cuatro de años de ser un guitarrista prácticamente desconocido para las grandes masas a convertirse en uno de los más virtuosos y respetados dentro del thrash metal mundial. Obviamente recaer en Slayer tras la “enfermedad” de Jeff Hanneman y su posterior fallecimiento le ha dado el empujón que necesitaba, y por qué no decirlo, que se merecía tras años y años de lucha por hacerse un hueco entre los más grandes…

Para darle si cabe más fuerza a mi afirmación y a mi cruzada defensa de “Blood In, Blood Out”, me respaldaba el hecho de que Steve Souza regresaba a la banda por segunda vez tras su acertado paso por la misma en “Tempo Of The Damned” (2004). Seamos honestos; con la ficha de Souza encima de la mesa era muy difícil abstraerse y no predecir o augurar un buen resultado. “Tempo Of The Damned” (2004) es uno de los mejores trabajos de Exodus y uno de los más contundentes. Tras años de debacle continuada se convirtió en el disco que Exodus necesitaba para quitarse los miedos de encima y volver por la puerta grande y no por la trasera. En su momento se convirtió en una vuelta por todo lo grande, con un Gary Holt fantástico, rodeado por un Tom Hunting grandioso (siempre lo ha sido; para mí el mejor de Exodus junto con Holt) y de un Rick Hunolt que atravesaba por un estado de forma envidiable (nunca nos olvidaremos de la doble “H” que formaron la asociación Holt-Hunolt en el pasado). Si a lo anterior le añadíamos el impresionante sonido que consiguieron con el álbum gracias al enorme y acertado trabajo de Andy Sneap (Magadeth, Kreator, Carcass…), pues teníamos todo un cinco estrellas ante el cual era difícil no doblegarse y mantener la boca cerrada. Steve Souza siempre me pareció más profesional que Rob Dukes, un tipo este último que desde mi punto de vista no encajaba para nada en la filosofía del thrash y menos aún en la clásica mentalidad de Exodus; no olvidemos que Exodus tienen sus raíces en el clásico old school de la Bay Area... Por el contrario siempre sentí gran admiración por el cantante de Hatriot. Steve tiene un impacto visual y vocal mucho más acorde con la línea del grupo, además de contar con un timbre de voz con el que resulta muy difícil distanciarse de mi querido Paul Baloff, quien fuera uno de los mejores cantantes de thrash metal de este jodido mundo.

Con todo ello no puede decir otra cosa que me columpié, mis pensamientos y previsiones se “fueron de madre y de padre”. Por desgracia “Blood In, Blood Out” no ha estado a la altura compositiva de “Tempo Of The Damned” (2004); nada de temas de primer calado tales como “Blacklist” o “War Is My Shepherd”, pero es que si me apuráis debería decir que ni tan siquiera puede competir con ninguno de los dos “Exhibit”, dos grandes trabajos que contribuyeron a elevar sustancialmente la repercusión en el planeta "metal" del mítico grupo californiano. El primer titular que deberíamos mencionar es que “Blood In, Blood Out” adolece de temas que te enganchan de primeras. Le faltan muchas cosas, aunque posiblemente una de sus mayores carencias sea la carencia de riffs más persuasivos y sobre todo llamativos. Con ello tampoco quiere decir que sea el peor disco del año, ya que creo sinceramente que los hay mucho peores, incluso de bandas bastante más conocidas por todos nosotros, pero obviamente tampoco va a pasar como uno de los mejores. Si soy honesto (y me cuesta mucho serlo con Exodus) debería decir que "Blood In, Blood Out" podría haber sido más completo y sensiblemente mejorado si tenemos en cuenta el pasado más reciente de la banda que lo firma.

Temas como "Black 13" o "Body Harvest" suena a revolución llevada en volandas por la siempre poderosa voz de un Steve (hay cosas que nunca cambian), que demuestra ser uno de los grandes dentro del thrash metal. No tiene ningún sentido poner entredicho sus cualidades vocales dentro del género, ya que lo ha demostrado sobradamente en el pasado, tanto en su anterior etapa con la banda de Gary Holt como en sus discos con Hatriot. Con el tema homónimo del álbum, "Blood In, Blood Out" los de la Bay Area quieren dar un puñetazo sobre la mesa desplegando una serie de riffs matadores a cargo del combo Holt/Altus. Riffs poderosos y brutales pero que no te llegan a aniquilar del todo; tienen melodía y potencia, no lo vamos a negar, pero quienes son conocedores del catálogo de Exodus saben que les falta cierto grado de encanto y de magia.

No creo que nadie se lleve las manos a la cabeza del susto que le produzca escuchar "Collateral Damage" o "My Last Nerve", aunque tampoco creo que sean muchos los que se dejen llevar por una sensación o necesidad imperiosa de realizar series continuadas de headbanging. En "Numb" Hunting lo da todo aporreando la batería como alma que lleva el diablo mientras que el sosaina Jack Gibson (podemos aseverar que en directo se mueve menos que los ojos de Espinete) se dedica a cumplir con unas líneas suaves y apelotonadas que nada tienen que ver con la que para mí es la mejor canción de "Blood In Blood Out", "Salt The Wound", un corte que cuenta con la colaboración de Kirk Hammet en el solo de la misma. Mira que no soy muy amigo del guitarrista de Metallica, máxime teniendo al lado a Gary Holt; pero es que el tema les ha quedado redondo y cojonudo. Posiblemente la parte con menos peso y con menos encanto sea justamente la del punteo de Hammet, ya que el resto del tema suena a gloria bendita.

Que nadie espere grandes hazañas en "Btk", un corte que cuenta con la colaboración de su paisano Chuck Billy (Testament) que ha llevado a darle al tema un componente muy personal, incluso a nivel instrumental. Y eso lo hace hasta tal punto que en el mismo puedes ver pasajes más propios de discos como "The Gathering" o "Practice What Your Preach"..."Wrapped In The Arms Of Rage" me gusta mucho más, pareciéndome uno de los activos con mayor peso en el balance general del álbum. Un tema con el que no resulta muy difícil desmelenarse y disfrutar del old school más puro y auténtico de pantalones de pitillo y cinturones de bala, arrastrándonos irremediablemente a las raíces más ochenteras del género, aunque obviamente moldeadas y alineadas por los sonidos y producciones actuales. 

Por su parte "Honor Killings" tiene pegada, es un tema muy madurado donde Gary Holt no se complica la vida tirando de riffs cortos y potentes que sacarán la sonrisa de los más afines con la banda, pero que dejarán un tanto fríos a los más objetivos y exigentes. El disco finaliza con la extensa "Food For The Worms", una pieza con la que la banda demuestra tener la pólvora mojada. Ves indicios y aprecias que intenten quitarse la careta, aunque sea con el último tema, pero es que por desgracia no lo logran. No podemos negar lo que por otra parte es evidente, queramos o no con "Food For The Worms" vuelven a aparecer las temidas sombras y los terribles nubarrones del pasado.

Como resumen podríamos decir que "Blood In, Blood Out" es un disco aceptable si nos quitamos de la cabeza que estamos escuchando a Exodus, pero que se queda un tanto cojo si analizamos el historial y el currículum de las personas que aparecen en su libreto del mismo...

© 2014 Lord Of Metal


Crítica: Slipknot “.5: The Gray Chapter”

Vamos a tener que darle la razón, en parte, a Lemmy Kilmister cuando decía de los de Des Moines aquello de “yo vengo del rock and roll; esta gente con monos de trabajo y caretas viene del circo” y es sólo en parte porque no será precisamente por sus atuendos por lo que Slipknot se ha convertido en un circo. La historia es vieja, tan vieja como el Rock N’ Roll, y es aquella de un grupo que tiene éxito y con él surgen las tensiones, los dimes y diretes. La cima, dicen muchos, la alcanzaron con Iowa (2001) y de eso hace ya trece años cuando más de la mitad de sus fans de ahora, esos que se hacen llamar maggots al otro lado del charco, no se habían ni siquiera destetado, que nadie se lleve a la confusión; claro que “Vol. 3: (The Subliminal Verses)” (2004) es un gran disco y “All Hope Is Gone” (2008) es más que una digna continuación. Es más, hasta este “.5: The Gray Chapter” (2014) tiene su puntito y, aunque la nota final baje inevitablemente, contiene algunas canciones que seguro resultarán memorables en directo, la producción a cargo de Greg Fidelman (quien también se encarga del disco de Slayer, aún en plena cocción y con quien ya trabajaron en “Vol. 3” en las mezclas) suena brutal y me gusta en particular porque en ella no sólo hay volumen sino también matices, los suficientes para poder distinguir con claridad las guitarras, la percusión y hasta el bajo en un grupo que no es tal sino un colectivo de nueve músicos que, cuando pisan el acelerador, entran a la melé pero, honestamente, nunca volverá a haber un “Slipknot” (1999), es imposible que repitan lo logrado con su primer álbum y, por un lado, así está bien

 Pero con todo, con este “.5: The Gray Chapter”, a veces, es inevitable no sentir que se han dejado algo en el tintero, que podría haber sido mejor, que podrían haber manejado la situación de una manera más inteligente y que la salida de Joey Jordison se podría haber evitado, que no es normal que Jim Root haga esas incendiarias declaraciones mientras Thompson y Crahan callan y se barrunta el apocalipsis en el seno del grupo. Pero vayamos por partes para poder entender la situación actual del grupo y este disco, intentaremos resumir.

Muere Paul Gray en el 2008, Corey intenta ser el vocalista de Velvet Revolver y hasta llegan a grabar un disco que, hasta el momento, no ha llegado a ver la luz y parece ser que, según Slash, nunca lo hará. Se saca de la manga la autobiografía “Seven Deadly Sins” (incomprensible para alguien de su edad y recorrido, no hay crítica que valga: este libro tendría más morbo y sustancia si hubiese esperado diez o veinte años) Slipknot sale de gira con aquel “Memorial Tour” del 2011 (en el que pudimos dar fe del buen estado de forma de la banda en directo) y,  tras multitud de rumores sobre el nuevo disco y de ruptura por parte de titulares de Corey que Shawn acalla, en vez de meterse al estudio, Stone Sour publica “House of Gold & Bones - Part 1” (2012) y “House of Gold & Bones - Part 2” (2013) además de embarcarse Corey en alguna que otra actuación acústica en solitario y girar por los mejores festivales del mundo con Stone Sour (en esta ocasión también fuimos testigos de aquella gira y la actitud de Corey fue errática por momentos, dedicándose más a agradar al sector femenino que a todos aquellos que vestían camiseta de Slipknot).

Jim Root sale por la puerta de atrás de Stone Sour y comienza el circo. El nuevo disco, el que nos ocupa, que no llega y se demora mientras Root compone y Corey sigue con su grupo. Por fin, Slipknot entran al estudio a grabar y tanto en el proceso de mezcla como de producción continúan los rumores, finalmente se confirma su presencia en el Knotfest y comienzan a filtrarse las primeras imágenes del grupo, tanto las criticadas nuevas máscaras como la portada del single “The Devil And I” y empieza la polémica de nuevo… En el videoclip oficial, aparecen el nuevo bajista y el batería pero pronto algunos fans identifican a Alessandro Venturella (técnico de Mastodon y Coheed And Cambria) por los tatuajes de su mano, Corey se lamenta en una entrevista de radio: ¡por qué no le pusimos guantes! Mientras todo el mundo gira el pescuezo a la batería y los rumores de que Jay Weinberg (hijo del mítico Max Weinberg de la E Street Band de Springsteen) está tras los parches. Las entrevistas promocionales se suceden y Root se despacha a gusto con Stone Sour, es más feliz fuera del grupo, no les echa de menos, muchos fans le preguntaban por el nuevo disco de Slipknot y la culpa era de Stone Sour porque, como admitió en Blabbermouth; él estaba componiendo y los chicos estaban preparados para grabar y tocar mientras Corey seguía con su grupo. Shawn Crahan dice haberse llevado al nuevo batería a visitar la tumba de Gray para que le rindiese sus respetos mientras la ex-novia del bajista fallecido vuelve a resucitar las declaraciones de meses anteriores  en las cuales les acusa de no haberle prestado ayuda y haber estado más ocupado con Stone Sour o jugando al golf que atendiendo la llamada de socorro de Paul y Root sale a la defensa de sus compañeros. Corey sigue con el tema de las identidades, defiende su nueva máscara tras las críticas de la red y dice no querer revelar las identidades de los nuevos y futuros miembros del grupo porque los puestos en Slipknot se ganan y además -entre nosotros- así se puede cambiar de integrantes como piezas de un mecano sin que esto afecte a la agenda del grupo ni impacte en los seguidores. Root vuelve a contraatacar con el éxito comercial de Stone Sour, según el guitarrista éste se lo debe todo a Slipknot y recalca que se siente aliviado ya que en el proyecto paralelo del vocalista sólo les interesa componer canciones pop, sonar en la radio y hacer caja. Como dice Corey Taylor; “creo que ahora mismo soy uno de los tipos más odiados del mundo pero me da igual, está bien que hablen de uno aunque sea para mal, es publicidad igualmente”.

Este resumen puede parecer gratuito a estas alturas pero es necesario saber en qué ambiente se ha cocinado “.5: The Gray Chapter” un disco que, en mi opinión, llega tarde pero cuyo impacto, sin embargo, no se ha visto reducido por la máquina de generar titulares en la que se ha convertido el grupo. Y toda esta tensión, queramos o no, tiene que masticarse en el nuevo disco, no seré el que critique un arranque como “XIX”, aquí no hay “pero que valga”, es una canción lenta pero es interesante por el fondo musical, es intensa y emotiva, no todo van a ser timbales, platos y riffs, Slipknot saben perfectamente crear una atmósfera opresiva y cuando uno escucha al comienzo “esta canción no es para los vivos, es para los muertos” uno no puede menos que entender que va por la gente que se ha quedado en el camino, no sólo el propio Gray, Corey se lamenta: “With my face, against the floor I can see you knocked me out of the way. I don't want, to get back up but I have to, so it might as well be today. Nothing appeals to me, no one feels like me I'm too busy being calm to disappear” y baja del pedestal para decir “no estoy tan en forma como para estar a solas muy al contrario de la mierda que puedas oir de mí” podemos interpretarlo como queramos pero aquí no hay máscaras que valgan. Me gusta la música, los samplers y lo que tímbricamente podría ser una gaita pero no olvidemos de que es una canción que transmite soledad y ahí, al fondo y a bajo volumen, podemos escuchar una guitarra acústica siendo rasgada. ¿Es Corey un incomprendido, es una víctima de su propio papel protagonista, es la “cabeza de turco” y en Slipknot hay alguien que maneja la situación mientras deja que el vocalista cargue con la presión, quizá Crahan? La canción mantiene la tensión hasta el final gracias a versos como “Don't let this fucking world tear you apart” y es una brillante introducción para un tema como "Sarcastrophe" y del tono sombrío del álbum.

Cafre, burra y quizá "Sarcastrophe" es la que más nos recuerde a lo que eran Slipknot, como una estampida, Corey se despacha a gusto entre guturales y coros a gritos; “It's everybody's deaths but they have only one. Will you come testify in the court of myopic opinion? Or will you settle for oblivion?” y un estribillo a la altura del grupo, donde no hay decepciones que valgan: “(We) We make this world worth saving (Are). Are you prepared to believe? (Killed) Kill everything that kills you (Gods). Live long and die for me”.

Pero después de la brutalidad de "Sarcastrophe" llega "AOV", es un gran tema con un riff musculoso y no perdemos la esperanza hasta que llega el estribillo, Corey cambia dramáticamente tras el puente y llega de nuevo la voz melódica que tanto nos recuerda a Stone Sour, "AOV" se queda a medio gas, no es "Duality" ni tampoco "Wait And Bleed" y tras un puente tan glorioso y una estrofa rapeada por momentos es ligeramente decepcionante la repetición una y otra vez del estribillo con esos coros pero, aún así, tiene grandes momentos: “Kill myself, fuck myself or tell myself about the only thing that matters now. We bury what we fear the most , approaching original violence… We carry what we can't control, approaching original violence in the silence. There is a nihilist who doesn't care and never did” y es que Slipknot, tras todas aquellas críticas de ser unos tipos que en sus letras tratan dilemas adolescentes no hay más que desconocimiento, habitualmente y este “.5: The Gray Chapter”  no va a ser una excepción, hablan de nuestros miedos, sentimientos de culpa y angustia, pesares y dilemas existenciales, escribiendo no son Kierkegaard o Cohen pero sus letras son suficientemente abiertas y de calado como para ser escuchadas. No creo haber leído tantas pseudo críticas a los textos de Slayer, Machine Head, Anthrax o Sepultura, por poner un ejemplo.

“The Devil in I” fue lo primero que pudimos escuchar del disco, el riff del comienzo es aplastante aunque decepcionante sea también el cambio de ritmo y cómo se sosiega toda la canción en general, aquí la calma tensa que emanaba “XIX” se traduce en unas estrofas inofensivas que entran más en el territorio del rock alternativo que en el del metal. Una de las críticas más escuchadas de este “.5: The Gray Chapter” es que Slipknot cada vez se asemejan más a Stone Sour, Corey sale al paso diciendo que es lo malo de estar en dos grupos: “cuando canto melódico en Slipknot me dicen que sueno como Stone Sour y cuando canto agresivo en Stone Sour me dicen que parecemos Slipknot” pero el problema no es tímbrico, el problema son las composiciones, hay demasiadas líneas melódicas. “The Devil In I” tiene buenas ideas  y el estribillo es pegadizo, además se aprecian ganas de cambio, de explorar nuevos caminos para el grupo, nada que objetar en esos cambios de ritmo pero sí en el tono general de esas estrofas, ese tono inofensivo que a veces también intoxica el resto del disco. Sin embargo, volviendo al terreno lírico, las letras son de lo mejor del álbum: “Under the words of men, something is tempting the father. Where is your will, my friend? Insatiates never even bother. You and I, wrong or right Traded a lie for the leverage In between the lens in light. You're not what you seem”.

Como "Killpop" asusta al principio de nuevo por la inclinación melódica de la garganta de Corey, poco a poco el "in crescendo" va tomando cuerpo y parece que va a despegar pero, de nuevo, la mata el estribillo y esos juegos a dos voces: "Maybe I should let her go but only when she loves me, she loves me" y sí, por qué no decirlo, echo mucho de menos los scratches de Sid, ¿dónde se han metido? Chris y Shawn aporrean los timbales, mientras Thompson y Root salvan la canción con el riff y el magnífico solo pero la canción roza el metalcore más poppie.



"Skeptic" descarga sobre nosotros y, por un momento, volvemos a sentir a los Slipknot más enloquecidos pero que nadie se desmelene porque es un caos controlado y, si alguien presta algo de atención, podrá darse cuenta la disminución o ausencia de graves durante los casi cinco minutos que dura la canción o, por lo menos, en comparación con el resto de la producción. Por lo menos, "Lech" vuelve a golpearnos y esta vez sí con más mala leche y Sid dándole a los platos. ¿Otra lenta? Sí, "Goodbye", totalmente innecesaria e incomprensible si tenemos en cuenta que encaramos la recta final del disco, totalmente prescindible y aburrida. El enloquecido riff de "Nomadic" y sul rápido y enfebrecido solo volverá a poner las cosas en su sitio, igual que "The One That Kills The Least" parece hacernos recuperar cierta fe hasta esas voces melódicas que vuelven a arruinar el resultado, que nadie se piense que soy un gran fan de los guturales, es más, suelo preferir una buena garganta que sea versátil y sepa cambiar de un estilo a otro y Corey cumple más que de sobra pero en un grupo como Slipknot sobran tantas melódicas. "Custer" fue el otro adelanto que todos pudimos escuchar y aquí sí que sentimos a los Slipknot de toda la vida o, por lo menos, con la lección aprendida y Thompson y Root hacen rugir sus guitarras mientras el nuevo batería, ¿Jay Weinberg? da cera tras los parches.

"Be Prepared for Hell" vuelve a retomar exactamente la misma atmósfera de "XIX" pero es sólo un “outro” que enlaza con "The Negative One", un tema menos pesado, más rápido, musculoso y abigarrado, un más que digno final para un disco como éste y en el que parecen hablar de las dos caras de la misma moneda que al final somos todos, de las múltiples personalidades que conforman un individuo.

En definitiva, “.5: The Gray Chapter” es un buen disco, no es memorable pero se disfruta. Debería haber salido hace tres años porque seis años de espera son demasiados (aunque Corey digan que necesitaban espacio para llorar) y sobran dos o tres temas para que fuese realmente redondo a pesar de sus defectos de base. Cuando uno piensa en Slipknot, piensa en esa descarga de adrenalina, en ese caos en el que se convierten sus directos, piensa en un grupo que quizá deberían haber mantenido aún más la magia, no haber desvelado sus identidades, olvidarse de proyectos paralelos y dedicarse a tocar una y otra vez, al final lo único que importa y a lo que se reduce todo es la música y entre tanta polémica ésta a veces es la principal perjudicada. Gustará a maggots y adolescentes y servirá de argumento para sus detractores. A pesar de los buenos momentos y la gran excusa que supone para verles una vez más sobre un escenario deja algo templado…

© 2014 Jim Tonic

22.10.2014 BIGELF con PORTNOY en ESPAÑA

Por fin Bigelf oyen nuestras plegarias y vuelve a la carretera con un nuevo disco bajo el brazo, ya que desde 2008 no editaban material nuevo...por lo que los amantes del rock más progresivo estamos de enhorabuena, y más sabiendo que su gira europea tendra parada por aquí, ofreciendo tres fechas:

El nuevo disco se ha titulado "Into The Maelstrom" y está compuesto por un listado de temas que se ajustan a lo que nos esperábamos de esta refundación de la banda de Damon Fox: prog, psicodelia, space rock y un toque gamberro y freak que hacen que te sorprenda desde la primera escucha. En esta ocasión, Damon vuelve a confiar en un invitado de lujo, Mike Portnoy (Dream Theater, Transatlantic, Adrenalin Mob, The Winery Dogs, etc...) para grabar las baterías de los nuevos temas.

"Into The Maelstrom" es un disco publicado en 2014 pero, no por sonido, que es absolutamente impactante, sino por desarrollos, dinámicas y tempos podríamos habérnoslo encontrado por el camino en cualquier punto de la carrera de Bigelf, donde también disfrutamos de nuevos ingredientes psicodélicos, cinéfilos, paisajísticos y doom progresivo. Este nuevo disco se distancia de la línea prog-doom melódicapara acercarse a los Beatles más psicodélicos, de Yes, del prog más ´70s.


22.10.2014 HAMMERFALL PRESENTANDO (r)EVOLUTION

Hammerfall @ Bilbao, Madrid y Barcelona
Tras el lanzamiento de “Gates Of Dalhalla” HAMMERFALL decidieron tomarse un descanso creativo para recargar las pilas, tras los últimos 15 años entre giras y grabaciones.  Y el plan de volver en 2014 con energías renovadas no podía salir mejor,  los Templarios mantuvieron su promesa.  Su nuevo álbum, (r)Evolution será editado ya en 2015 cuando vendrán de gira por España para darlo a conocer.
De nuevo el productor Fredrik Nordström se fusiona con la banda para grabar un impresionante nuevo disco.  Grabado en los Castle Black Studios, la batería, guitarra y bajo vuelven a sonar con la crudeza y energía del sonido de sus primeros discos.  Las voces han sido grabadas por James Michael que ha conseguido que Joacim suene incluso mejor que  en su anterior disco de estudio.  Tras tres semanas de mezclas en los Studio Fredman para dar a (r)Evolution la última capa de nitidez y potencia,  Hammerfall puede gritar bien alto que está de vuelta más hambrienta que nunca.
Junto a ellos vendrán Orden Ogan y Serious Black para completar una estupenda gira con el mejor Heavy Metal de todos los tiempos de la mano de los maestros ¡HAMMERFALL!
HAMMERFALL
+ Orden Ogan + Serious Black
Viernes 30 de Enero, 19:00 hrs.
Sala Razzmatazz 2 (Barcelona)
Anticipada: 23€ / Taquilla: 28€
Venta de Entradas: Revoler, Pentagram, Fnac, Carrefour, puntos de la red Ticketmaster.es, en el teléfono 902 150 025 y ticketea.com
Sábado 31 de Enero , 19:00 hrs.
Sala Shoko (Madrid)
Anticipada: 23€ / Taquilla: 28€
Venta de Entradas: Sun Records, Fnac, Carrefour, puntos de la red Ticketmaster.es, en el teléfono 902 150 025 y ticketea.com
Domingo 1 de Febrero, 19:00 hrs.
Sala Kafe Antzokia (Bilbao)
Anticipada: 23€ / Taquilla: 28€
Venta de Entradas: Power Records, Arise, Fnac, Carrefour, puntos de la red Ticketmaster.es, en el teléfono 902 150 025 y ticketea.com

Concierto: Accept (Madrid) 11.10.2014

SETLIST: Stampede/ Stalingrad/ Hellfire/ 200 Years/ Losers And Winners/ London Leatherboys/ Starlight/ Dying Breed/ Final Journey/ Shadow Soldiers/ From The Ashes We Rise/ Restless And Wild/ Ahead Of The Pack/ No Shelter/ Princess Of The Dawn/ Dark Side Of My Heart/ Pandemic/ Fast As A Shark/ Metal Heart/ Teutonic Terror/ Balls To The Wall/

Después de nuestra aventura con Accept en el Hellfest del ejercicio 2013 donde la banda de Wolf Hoffmann y Peter Baltes daban buena cuenta de su magnífico "Stalingrad", llegaba por fin la hora de verles en España presentando su nuevo trabajo de estudio, "Blind Rage". El día en la Capital se presentaba propicio para disfrutar de una buena sesión de heavy  metal. No empleamos las palabras "sesión nocturna" con cierto criterio, ya que el horario marcado para que Accept saliera a escena era a las 20:40h. de la tarde, lo que hacía que tuviéramos una sensación un tanto extraña. Aunque entre que era Sábado y la buena repercusión que estaban teniendo en todo el mundo los conciertos de presentación de "Blind Rage", se nos hacía muy difícil no acercarnos hasta La Riviera para ver si todas esas alabanzas que los teutones estaban recibiendo eran realmente ciertas.

Vaya por delante decir que si La Riviera vio disminuido su aforo (parece que así es, según hemos leído estos pasados días), debemos remarcar que dicho descenso se nos torna y se nos figura un tanto elevado y cuantioso. Decimos esto ya que el cartel del sold out que se colgó desde las redes sociales de la banda germana nos sorprendió muchísimo, ya que además de divisar bastantes calvas en varias partes de la pista, la parte superior estaba prácticamente desierta, donde apenas llegaron a juntarse ocho o diez personas contando a los dos miembros encargados del puesto de merchandising... Disquisiciones numéricas aparte, hay que decir que Tornillo y los suyos con puntualidad inglesa, eso es a las 20:40 horas, hacían acto de presencia sobre el escenario de la clásica sala madrileña al ritmo que marca la trepidante "Stampede", corte que abre "Blind Rage" y todos y cada uno de los conciertos de su actual gira. La primera connotación a resaltar es que la banda cuenta con un sonido espectacular desde el segundo uno, se nota que Hoffmann es realmente un personaje muy meticuloso y no quiere dejar nada al infortunio ni al azar. Tampoco debemos dejar en aguas de borraja el hecho de que su guitarra sonara a un volumen sensiblemente superior a la de su socio Herman Frank, el cual se mantuvo mucho más apático y soso que el mítico guitarrista alemán.

Peter Baltes al igual que Wolf siempre se posicionó en primera línea de fuego (se nota quién manda) haciendo una sucesión de posturas y movimientos saltarines a lo largo de la descarga de su reportorio. Si "Stampede" es una canción con mucha fuerza, qué decir de la monumental "Stalingrad", que estalló a continuación. Genial de principio a fin, con un Wolf magnífico clavando todos y cada uno de sus solos, mientras Tornillo se dedicaba a juguetear con un Frank que hacía todo lo posible por acompañarle y no perderse en el intento. "Hellfire" gustó mucho, aunque he de confesar que a nivel particular no me dijo gran cosa; no obstante "200 Years" de su último "Blind Rage" me subió bastante la moral después del pequeño bajón sufrido con la versión anodina de "Hellfire". Llaman mucho la atención la gran cantidad de pantallas que sitúan sobre el escenario en una actitud muy parecida a la de otras bandas como Slayer y Volbeat. La batería en este caso está situada sobre un pedestal que nos recordó mucho al que vimos traer a Peter Tägtgren en la última gira de Hypocrisy, aunque en aquel caso los bombos se veían levantados unos cuantos centímetros más sobre el suelo.

De Accept no podemos decir nada pérfido, ya que son unos grandes profesionales, que raramente no suelen salir por la puerta grande del foso donde actúen. Con su marcha imparable y su sonido envolvente pocos son los que se atreven a decir nada malo de una banda histórica dentro del heavy metal. Razón no les falta, temas clásicos como "Loosers And Winners", " London Leatherboys" o "Starlight". "Dying Breed" y "Final Journey", dos de las mejores del nuevo álbum, recogen en directo la esencia y el alma que Mark les transmitió en el estudio; dos de los mejores tracks de "Blind Rage" que contribuyeron firmemente a que su último disco sea confirmada como una gran obra de heavy metal y sin duda uno de los mejores discos de heavy metal clásico de este 2014.

Desde mi punto de vista el principal problema que tienen Accept en directo es su excesiva linealidad. No olvidemos que estamos ante una banda enormemente disciplinada, que actúa prácticamente de memoria, pero que según van pasando los temas y los minutos se vuelven un tanto aburridos y porque no decirlo, sosos; ya que sabes, o cuando menos intuyes, que en la siguiente canción no te van a aportar nada nuevo ni nada diferente a lo que ya visualizaste en todos los temas anteriores. El hecho es que si prestas un poco de atención te das cuenta que Mark se va nuevamente a hacer moña con Frank o con Stefan mientras Peter y Wolf se van a la parte central del escenario a lucirse (obviamente pueden hacerlo sobradamente)..."Restless And Wild" es un clásico en pura regla, que sonó como una bomba dentro del foso madrileño, si no fue la mejor de la noche poco le faltó, ya que se convirtió en una de las más coreadas por el público.

"No Shelter" es un gran corte, pero que aquella noche en sus postrimerías se vio cercenada por una sucesión de solos de bajo y batería llevada a cabo por "los jefes" del combo germano. Vamos a ver, Wolf y Peter son dos grandes músicos que pienso que no tienen ninguna necesidad de hacer un solo combinado en un tema del calibre de "No Shelter", ya que con el mismo no ganan nada y por el contrario logran que algunos perdamos el interés. Habrá gente que le parezca necesario un solo así a mitad del concierto, pero con total sinceridad, a mí me parece una chorrada monumental. La parte final del show viene marcada por varios de sus grandes clásicos; "Fast A Shark", tan esperada como segura, pone patas arriba la sala, mientras que una comedida "Metal Heart" y una poderosa "Balls To The Wall" ponen el cierre a un buen concierto, que no pasará a los anales de la historia como un hito, pero que dejo con buen sabor de boca a todos los que nos congregamos aquella noche en La Riviera.

© 2014 Lord Of Metal

Crítica: Bob Mould "Beauty & Rain"

A todos aquellos que compramos “The Living End” de Hüsker Dü en el 94 cuando éramos adolescentes buscando la esencia de todos aquellos grupos alternativos que tanto nos gustaban, nos costó encontrarle el gustito a los Dü, lo que no ocurrió con el homónimo “Bob Mould” en el 96 con Cobain ya desaparecido y una escena musical fragmentada y huérfana cuyos restos del naufragio, aún a día de hoy (veinte años después), seguimos recogiendo. Por eso es justo ahora cuando más me sorprenden los advenedizos, aquellos que se han subido al carro de Mould con “Silver Age” (2012) o, como mucho, “Body Of Song” (2005) y opinan sobre la madurez de Mould y hablan de Hüsker Dü con tal familiaridad que parecen Azerrad. Loquillo, nuestro Loquillo, fue profeta de esto que está ocurriendo actualmente (y de muchas otras cosas) hace muchos años -diez por lo menos- dijo en una entrevista para televisión algo que me pareció terriblemente acertado: “antes los identificabas porque llevaban patillas o chupa de cuero pero ahora el enemigo es mucho más peligroso porque se sienta contigo y dice conocer a Petty cuando tan sólo lo ha escuchado un par de veces” y perdonen si la cita no es todo lo literal que debiera pero el catalán tenía toda la razón. Vamos, no me jodas, no es que a Bob Mould sólo le haya escuchado yo pero es que no me creo ni la mitad de las críticas que he tenido que leer de este “Beauty & Ruin” en webs y blogs supuestamente especializados que corrieron prestos a elaborar una crítica a “vuelapluma” por el mero hecho de estar de actualidad y conseguir alguna que otra visita, además de presumir de auténticos para, meses después, no volver a escucharlo por estar ya más pendientes de escribir la crítica del nuevo disco de Pink Floyd (ya defenestrado de antemano o elevado a las alturas, según el peinado del bloguero), Ty Segall o la próxima mamarrachada de Arcade Fire. Todos esos que habláis de Bob Mould como si fuese coleguita vuestro, sois doctores en Fugazi, Shonen Knife, Captain America o  Hüsker Dü tenéis todo mi desprecio y descojone, ahora vamos al disco, “Beauty & Ruin”…

Publicado en Junio bajo el sello Merge (con el que ya publicó “Silver Line” tras abandonar ANTI) y produciéndolo él mismo,  en “Beauty & Rain” cuenta de nuevo con Jason Narducy en el bajo y apoyo de las segundas coces y Jon Wurster tras los parches. Es injusto hablar de “Silver Line” como un hito en la carrera de Mould, un despunte de brillantez en la madurez de su carrera y, por consiguiente, un punto de inflexión tras el cual viene poco menos que la muerte artística con “Beauty & Rain” porque si bien la carrera de Mould ha sido bastante irregular desde la publicación de “Workbook” (1989) y no ha alcanzado cierta estabilidad hasta “District Line” (2008) -esto no debería extrañarnos viniendo de Hüsker Dü (un grupo con grandes luces pero también grandes sombras, que el tiempo y la repercusión han tornado en referencia mítica ineludible en el panteón del rock alternativo norteamericano tras el terremoto de Nirvana)- porque igual que ha habido grandes fracasos como el interesante “Modulate” (2002) o “Blowoff” (2006) también ha habido grandes momentos como “The Last Dog And Pony Show” (1998) o “Black Sheets Of Rain” (1990) e incluso del hiato con Sugar, en el cual y a posteriori se puede adivinar el deseo de cambio o la eterna lucha de Mould por encontrar su camino tras Dü y su carrera en solitario, se pueden extraer grandes canciones de power pop. 

Por tanto y en retrospectiva, es erróneo hablar de “Silver Line” como un regreso porque la carrera en solitario de Mould, excepto esos dos álbumes anteriormente citados, es notable en todos los aspectos y ha ido evolucionando consecuentemente a sus años, situando la angustia adolescente de Hüsker Dü en su lugar/ momento adecuado y, aunque a veces sea un tema recurrente, en sus discos más recientes siempre es revisitada desde una perspectiva madura, seria y creíble e incluso cuando sus canciones son pura melodía pop el envoltorio punk de distorsión ochentera y las guitarras llenas de saturación revisten las composiciones de un aura, domo dije antes, power pop que resulta atractiva y adictiva porque estamos presenciando a un artista que, sin alejarse de las coordenadas musicales de su famosa juventud, sigue resultando digna y consecuente. Si antes era un jovencito a medio camino entre el punk y el hardcore ahora es un tío hecho y derecho con pelotas.

Es inevitable sentir que cuando "Low Season" se despereza y de la garganta de Mould salen versos como “Chances that I’ve wasted in my unforgiving days, You were always there, to hear my spirit drown" canta por la pérdida de su padre. Una canción plomiza, densa pero llena de sentimiento, nada que se atragante o sea haga pesado, llena de emoción que se traduce en la lentitud de su tempo, goteante como el pesar de Mould. "Little Glass Pill" ahonda en otra amargura, la de perder a alguien que amas, la de perder y sobreponerte o hundirte pero la canción es una demostración palpable de que Mould es capaz de componer canciones que beben del hardcore norteamericano y su rapidez, tres notas y a escupir tu amargura: "You lie, you lie, you lie, you lie. Deny, deny, deny, you live in denial. And why, and why, and why, and why. Am I, am I, am I losing this trial?" 

Y con gancho continúa Bob Mould en "I Don't Know You Anymore" y ese himno al desengaño, poppie, fácil de recordar, pegadiza y optimista porque, aunque nuestro protagonista cante por todas aquellas personas que uno cree conocer y terminan resultando de otra forma, es un single en potencia, radiante y espectacular. "Kid With Crooked Face" vuelve a llevar a Mould a sus raíces; punk con nervio, hardcore, rock n' roll pasado de revoluciones y la demostración palpable de que el grupo de Grohl le debe casi todo en su fórmula a Hüsker Dü, igual de evidente que es en "Nemeses Are Laughing" que podría formar parte de cualquier disco de Foo Fighters, el comienzo jazzy con Mould cantando "Do, doo, do, doo, do, do, do, do, do, doo" es para quitarse el sombrero porque pronto evoluciona a un medio tiempo ensoñador con una batería robusta como una apisonadora. La primera cara del disco concluye con "The War" en la que Mould parece arengarnos a escuchar su voz pero lo que más me gusta de esta contenida canción de espíritu punk es la forma en la que canta; saliéndose por completo de la etiqueta de punky hardcoreta cincuentón para demostrar que es un cantautor al servicio del ritmo y melodía, una maravilla.

"Forgiveness" inaugura la segunda cara del vinilo con estilo a raudales, guitarras en limpio y un piano que hacen que suene cristalina y diferente, contrapunto de lo que hemos escuchado hasta ahora, muy, muy emotiva. Pero el punk no ha acabado y en "Hey Mr. Grey", con sus dos minutos de vibrantes quintas, Mould reclama lo que es suyo y, a pesar de sus canas, grita a todos esos jovencitos; "They're so young, they're so dumb. They don't understand. Kids don't follow, kids don't lead. Kids go hand in hand" porque, a pesar de los años, el que tuvo retuvo y Mould estuvo antes que todos esos niños de guitarras llenas de pegatinas y a la altura de las rodillas, además de servir de homenaje velado al " "Kids Don't Follow" de The Replacements.

"Fire in the City" es una perfecta metáfora de los problemas, de los cotidianos; los del día a día, los pequeños y grandes, los personales o los que nos afectan a todos. Exuda rock pero con alma punk. "Tomorrow Morning" es la canción por la que muchos suspirarían por componer, de ritmo abierto y pegadiza, sencilla y lineal pero no carente de emoción y cierto optimismo cuando Mould canta que mañana todo será mejor porque el disco, en general, es un tratado de cómo sobreponerse a los contratiempos, los envites de la vida. La canción más lenta del disco es "Let the Beauty Be", acústica y con un acompañamiento mínimo mientras Bob (nos gusta más llamarle Bob después de todos estos años, mejor que Mould) canta por la sencillez ante la depresión e ironiza con el lado del cuchillo en el que le ha tocado vivir: "You've been living on the edge of a knife, maybe this could be the time of your life". Pero que nadie se olvide de dónde viene nuestro protagonista porque eso de cerrar con una canción acústica no es el sello de identidad de la casa y "Fix It" canta, a ritmo acelerado y cafre, lo importante que es solucionar los problemas y apartarlos de la vida de uno, una canción que no tuvo letra hasta que entró al estudio y la resolvió en un instante abriéndose.

En definitiva, “Beauty & Rain” funciona porque resulta sincero, porque no engaña, porque promete lo que ofrece por parte de un músico que no se aleja un ápice de su propuesta, porque contiene grandes canciones, pegadizas, intensas y resultonas que se pegan, ganan con cada escucha y siguen siendo un chute de energía pero ya no desbocada sino llena de experiencia, la experiencia de un tipo que envejece, que pierde a sus seres queridos, que ahonda en su pena y tristeza pero para expulsarla y no regodearse en ella de manera pusilánime. Da gusto comprobar que tras todos aquellos artistas underground de los ochenta hay auténticos compositores que siguen y seguirán su camino con composiciones de calidad y actitud, mucha actitud.

© 2014 Jack Ermeister