Concierto: Tom Petty (Dublín) 07.06.2012

SETLIST: Listen to Her Heart/ You Wreck Me/ I Won't Back Down/ Handle with Care (Traveling Wilburys)/ Here Comes My Girl/ Oh Well (Fleetwood Mac)/ Good Enough/ Something Big/ Kings Highway/ Free Fallin'/ It's Good To Be King/ Something Good Coming/ Learning to Fly/ Yer So Bad/ I Should Have Known It/ Refugee/ Runnin' Down a Dream/ Mary Jane's Last Dance/ American Girl/

El miércoles llegábamos a Dublín con cierto nerviosismo; ¡por primera vez, en veinte años, Tom Petty pisaba Europa y no podíamos dejar pasar por alto una de la citas de este 2012! Muchos son los españoles que, ante la imposibilidad de verle en nuestra tierra, han decidido ponerse a las promotoras por montera y, aprovechar esta gira de Petty para cumplir uno de sus sueños. Y es que, parece ser, que el verdadero motivo por el que Petty no pise España no es que tenga miedo a volar o menosprecie a sus fans españoles, ni mucho menos. Parece ser, el único requisito que Petty pone es un avión privado para él, su banda y sus familiares y éste cuesta la friolera de un millón euros. Tom y sus rompecorazones llenan estadios en Estados Unidos (allí se les reconoce como lo que son), en Europa abarrota "arenas" pero en España no y el promotor, ante los desorbitados gastos (entre los que está el avión, alquiler del recinto, hoteles, etc) debería elevar demasiado el precio de las entradas por lo que es inviable. A pesar del entusiasmo con el que lo explican algunos promotores españoles, todavía me sigue costando creérmelo. ¿De verdad es que es por esto? Dublín era la primera noche con la que se presentaba en Europa, el comienzo de gira. ¿Por qué elegir París o Londres? La gente de Dublín, por lo general, es amable y la ciudad es cálida a pesar del frío y la lluvia, ¡no hay mejor ciudad en el extranjero que Dublín para ver un concierto! (podemos asegurarlo después de ver a Bruce Springsteen allí hace algunos años) Y así, rezando porque no nos cayese otro chaparrón llegamos al famoso O2.

Jonathan Wilson
(foto de Toi Brownstone)
¿Qué decir? Nos situamos en los accesos y hay poca gente. ¿De verdad que vamos a ver a Tom Petty? Así es, empezamos a ver camisetas de otras giras y del "Damn the Torpedoes" por todas partes, las puertas se abren con cierta puntualidad y corremos hacia las primeras filas, el O2 nos sorprende; es más pequeño de lo que parece, hemos conseguido la segunda fila. ¿De verdad que vamos a ver a Tom Petty? Sí, sí, sí, claro que sí. Lo que ocurre es que Petty es uno de esos grandes a los que uno ya miraba con resignación (como Rush) como hacían giras una y otra vez sin atisbo de verle pasar por España. Uno de esos intocables a los que cuesta imaginárselos sobre el escenario y, menos aún, estar tú entre la audiencia como testigo. El ir y venir de guitarras es impresionante, los técnicos afinan una y otra vez, las limpian, las colocan cuidadosamente y vuelven a probarlas. Creo que es uno de los conciertos en los que más guitarras he visto (y puedo prometer y prometo que he estado en unos cuantos). Decenas de Gibson (Les Paul, SG, Firebird), Fender (Telecaster y Stratocaster), Rickenbackers y todas con años y años de batallas sobre sí mismas, añejas, con sabor y un sonido espectacular. ¿De verdad que vamos a ver a Tom Petty? El logo de los Heartbreakers está presente en todo el equipo.

El telonero escogido para abrir es Jonathan Wilson. ¿Quién es Jonathan Wilson? Ya pudimos verle con Wilco en Madrid el año pasado y las cosas siguen igual. Un concierto aburrido (a pesar de que ya me empiezo a conocer sus canciones), en el que tocó bastante bien su Telecaster pero en el que todos los temas suenan exactamente igual, cada vez me recuerda más a My Morning Jacket pero con más sabor "Americana" y sin la inspiración de Jim James. Mientras en otras giras, Petty, lleva a auténticos colosos de la música popular, en esta gira europea tenemos que conformarnos con Jonathan Wilson. No me entiendan mal, es verdaderamente hábil con su Fender, su grupo suena razonablemente bien pero las dos veces que le he visto teloneando han sido suficiente para mí.

Petty y su Rickenbacker
(foto de Toi Brownstone)
Colocan el equipo y prueban sonido, la espera se hace eterna.... Las luces se apagan, la gente aúlla y desde nuestra privilegiada posición podemos ver como los roadies conducen a Tom Petty y sus Heartbreakers por las escaleras de acceso al escenario. Se encienden las luces y allí está frente a nosotros, sonríe y todos los años de espera por verle se volatilizan cuando Steve Ferrone golpea su batería y Mike Campbell rasguea su guitarra, suena "Listen to Her Heart" del " You're Gonna Get It!" (1978) y el O2 entero se viene abajo. Eso de que "veinte años no son nada" es falso, son una eternidad y el propio Petty lo nota en la entrega de la gente. ¿Por qué tanto tiempo, Tom?

No nos da tiempo y nos sueltan "You Wreck Me" del "Wildflowers" de 1994 y todos coreamos y gritamos esos "Oooh, yeaaaaah, you wreck me, baby. You break me in two" ¡Cómo suena Campbell en directo, los ojos se van a él constantemente! Petty sabe que lo que queremos y mientras Mike ataca su guitarra, él recorre el escenario y se acerca a las primeras filas. ¿Alguien sabe lo que se siente al tenerle a menos de dos metros de distancia, sonriendo y armado con su guitarra? ¡Tanta emoción que es imposible describirla! Pero todavía no éramos consciente de donde estábamos hasta que suena "I Won't Back Down" y ahora sí, el O2 entero estalla con ese slide y es que "Full Moon Fever" (1989) es un disco con canciones literalmente perfectas. Habré escuchado "I Won't Back Down" miles de veces, pues bien; en directo fue como la primera vez, quizá por las ganas de ver a Petty en directo, quizá por cómo sonó. Parecía un sueño.

Tom sonríe, ¿alguien se acuerda de un grupo llamado Traveling Wilburys? "Handle with Care" nos hace viajar en el tiempo y Scott Thurston hace la voz de Roy Orbison. Es escalofriante escuchar "Handle with Care". Sí, faltan George Harrison, Roy Orbison, Jeff Lyne y Bob Dylan pero tenemos delante a Tom Petty y la gente canta cada frase. "Here Comes My Girl" es tan irresistiblemente pop que cautiva desde la primera escucha, suena amable y perfecta, con un juego de voces espectacular. El blues más desenfrenado se apodera del escenario con Petty cantando "Oh Well" de Fleetwood Mac y seguimos con la intensidad de "Good Enough" y dos preciosas Les Paul Sunburst entrelazadas en sus punteos de las manos de Scott y Mike. "Mojo" (2010) es un buen disco en el que el único problema es que han pasado ocho años desde "The Last DJ" (2002) y, claro, la gente tenía unas expectativas demasiado altas pero ahí fuera hay millones de artistas y grupos que matarían por tener en sus álbumes un sólo minuto de la inspiración de "Mojo".

Tras veinte años...
(foto de Toi Brownstone)
El medio tiempo que es "Something Big" y Petty, que es perro viejo y sabe como pisar el acelerador, se saca de la chistera un "Kings Highway" con un slide maravilloso para elevarnos de nuevo. Si este fuese el concierto de otro artista habríamos llegado al clímax pero en el caso de Petty y sus Heartbreakers todavía quedan muchas grandes canciones llenas de recuerdos, sentimientos, emociones y magníficas melodías. Que levante la mano el que no recuerde a Tom Cruise en "Jerry Maguire" (1996) de Cameron Crowe cantando "Free Fallin'" presa de un ataque de euforia tras una buena noticia. Ahora bien, que levante la mano el que nunca lo ha hecho, el que nunca ha cantado "Free Fallin'" a grito pelado en su propio coche, en cualquier bar o mientras pasea por la calle con las cascos puestos.... Pues bien, todo aquel que no lo haya hecho nunca tuvo la oportunidad de oro de resarcirse en Dublín, la noche del siete de Junio, tras veinte años sin Petty en Europa porque allí el que no cantó es porque no quiso. Fue impresionante escuchar a miles de personas al unísono en el estribillo y reconozco que yo mismo la grité, no la cante, la grité. ¿Qué decir de "Free Fallin'"? Una explosión.

Bien acompañado con sus Heartbreakers
(foto de Toi Brownstone)
Petty es amable y antes había agradecido a la audiencia su entusiasmo, la tarde anterior estuvo paseando por Dublín y se encontró con unos fans españoles que tenemos al ladito. ¡Todos sentimos envidia sana por ellos! La lenta y cargada "It's Good To Be King" y un "Something Good Coming" tan intenso que hiela la sangre a todos los allí congregados, guitarra acústica, su voz y da igual si eres irlandés, español, inglés o francés, una canción así quita el aliento. Se apagan las luces y comienza un "Learning To Fly" en el que no le hace falta cantar y termina por ceder todo el protagonismo a su público, haciendo él mismo unos coros magníficos y llenos de feeling mientras se apoya en las miles de gargantas que no dejan de cantar una y otra vez el estribillo; "I'm learning to fly, but I ain't got wings, coming down is the hardest thing..."


Luciendo otra guitarra y otra...
(foto de Toi Brownstone)
Dublín es una ciudad de corazón caliente y cuando su público jalea a un artista no duda en dar palmas, zapatear y cantar, así sonó un "Yer So Bad" que, gracias al espíritu del público, sonó más irlandés y folkie que nunca. "Mojo" vuelve con la fortísima "I Should Have Known It" y Petty arrastra ese; "It's the last time you're gonna hurt me" de manera magistral. Cuando llegamos a la recta final ya no tenemos duda alguna de que es una noche especial y Petty nos lo demuestra con "Refugee" y esos teclados de Tench que toman todo el protagonismo. La rockera "Runnin' Down a Dream" pone el broche final no sin antes decolgarse con dos bises de lujo como "Mary Jane's Last Dance" (seguida con entusiasmo por un público que cantamos todos y cada uno de sus versos) y un "American Girl" radiante, como si el tiempo no pasase por una canción así, con la que Petty y The Heartbreakers, ahora sí, se despedían de Dublín y su primera noche europea, visiblemente emocionados, con un Mike Campbell de rodillas y todas las luces del O2 encendidas.

En conciertos como éste es cuando uno siente que hay algunos artistas que parecen estar tocados por la gracia divina; con Petty alcanzamos el cielo en uno de los conciertos de nuestra vida. Por favor, no tardes otros veinte años en volver.

Con cariño, para Bel.
© 2012  Jim Tonic