Crónica: Depeche Mode (Madrid) 14.03.2024

SETLIST:
My Cosmos Is Mine/ Wagging Tongue/ Walking in My Shoes/ It's No Good/ Policy of Truth/ In Your Room/ Everything Counts/ Precious/ My Favourite Stranger/ Strangelove/ Heaven/ Ghosts Agai/ I Feel You/ A Pain That I'm Used To/ Behind the Wheel/ Black Celebration/ Stripped/ Enjoy the Silence/ Waiting for the Night/ Just Can't Get Enough/ Never Let Me Down Again/ Personal Jesus/

No disfruté especialmente de la gira anterior de Depeche, Global Spirit Tour me traía a tres de mis músicos favoritos, pero no sentía la misma excitación por su disco “Spirit” (2017) y sus canciones, que por “Delta Machine” (2013) o “Playing The Angel” (2005). Algo parecido me ocurría con “Sounds of the Universe” (2009) o “Exciter” (2001), discos correctos, con grandes momentos pero que, en mi opinión, fallaban en su conjunto. Sintiendo que, en los últimos tiempos, Depeche Mode graba un disco notable para, al siguiente, bajar estrepitosamente el nivel. Así, disfruté muchísimo con las giras The Singles Tour 86>98, Touring the Angel y The Delta Machine Tour, pero dudaba de lo que me deparaba el futuro. “Memento Mori” (2023) es un buen disco, no solamente por lo que significa para nosotros, sus seguidores, por la pérdida de Fletcher sino porque muchas de sus canciones se sienten inspiradas y poseen el sello de la banda, hay espacio para la experimentación, pero las señas de identidad están presentes. Quizá es por eso que tenía tantas ganas de reencontrarme con ellos, de volver a escuchar las voces de Dave y Martin, de echar de menos a Fletcher pero, qué demonios, celebrar una vez más la vida a su lado.

Con un WiZink Center lleno hasta la bandera los dos días, el sobrio pero efectista escenario de esta gira muestra una pantalla que vomita las habituales grabaciones artísticas de la banda, además de contar de nuevo con Christian Eigner y Peter Gordeno, evidenciar el hueco de Fletcher pero sin caer en lo gratuito cuando el mejor homenaje es seguir vivo y recordarlo a través de sus canciones, evitar la pornografía sentimental de aquel sobrio músico al que siempre le atribuí la titánica capacidad de ser el pegamento de dos auténticos genios como Martin y Dave en los años más turbulentos de ambos. 

El comienzo con “My Cosmos Is Mine” es más que suficiente para entender que Depeche han vuelto, que “Memento Mori” (2023) funciona como un reloj suizo y sirve de excusa perfecta para traerlos de nuevo a nuestra ciudad, Dave parece más en forma que nunca y la voz resuena por todo el pabellón, mientras la fortísima percusión electrónica de “My Cosmos Is Mine” remueve los cimientos hasta “Wagging Tongue” y el primer suspiro de la noche con “Walking In My Shoes”. La versión de esta gira no es la mejor que he escuchado en directo, pero el estribillo, los teclados y la voz hacen el resto, es imposible no negarse a semejante canción, como “It's No Good” de mi queridísimo “Ultra” (1997), un álbum que envejece maravillosamente bien. Y de ahí, desde “Walking In My Shoes” hasta el final del concierto, Depeche jugaron con nuestras emociones, con un repertorio de infarto, repleto de canciones que pertenecen ya al imaginario colectivo de nuestra cultura, “Policy of Truth” nos hizo viajar al pasado sin necesidad de un DeLorean, el intimismo de “In Your Room” tiñó las gradas, mientras “Everything Counts” o “Precious” levantaron los móviles de nuevo, hasta “My Favourite Stranger” -de su último álbum- se sintió plena, quizá porque la canción se sostiene perfectamente entre sus compañeras inmortales, quizá por Dave o porque el público estaba ya plenamente rendido.

No contentos con eso, llegó el momento de Martin y sentí verdadera emoción con “Strangelove” o esa maravillosa versión casi a capella de “Heaven”, más cercana a una oración y al góspel en su estribillo que de una canción pop; sigue siendo curioso que uno de los mejores momentos de los conciertos de Depeche sea cuando Martin se enfrenta a un escenario desnudo y demuestra que tras las baterías electrónicas, los sintetizadores o los flamantes riffs que toca, siempre hay una composición de auténtica calidad que los sostiene, por la que se entiende de verdad el éxito de Depeche. “Ghosts Again” al principio no me convencía, pero es un single estupendo para el directo, sobre todo cuando despega en el puente. Me encantó la versión de “A Pain That I'm Used To”, aunque eché de menos "John The Relevator" pero es que la recta final del concierto fue de auténtica precisión con esa barbaridad en directo que sigue siendo “I Feel You”, “Behind the Wheel” dedicada a Fletcher, “Black Celebration”, “Stripped”, “Enjoy The Silence”, el pop ochentero de “Just Can't Get Enough”, el auténtico clímax con “Never Let Me Down Again” y la locura final con “Personal Jesus”, firmando un espectacular concierto en el que Martin y Dave siguen teniendo la misma magia de hace veinte años y se les siente sumar años de manera natural, como compañeros de viaje, con la capacidad todavía intacta para escribir grandes canciones, relevantes y creíbles, con un directo repleto de músculo y sudor. Un concierto en el que no tuvo precio ver a Martin sonreír a Dave y que este, en plena canción, se la devolviese en varias ocasiones, fue realmente mágico.

© 2024 Jota Jiménez
Tour pics by © 2024 Anton Corbijn