“Daft Punk: We Were the Robots” (2025) La despedida de Daft Punk en 2021 dejó un vacío peculiar en la música popular, como si de repente la pista de baile hubiera perdido su pulso más inteligente y enigmático. Aquellos dos parisinos enfundados en cascos, que supieron convertir el anonimato en un arte superior y el sample en narrativa, cerraron su trayectoria sin estridencias. El libro “Daft Punk: We Were the Robots”, editado por Contra y surgido del archivo vivo de Disco Pogo (heredera de la legendaria Jockey Slut), no pretende ser una biografía al uso ni un ejercicio de devoción ciega. Se trata más bien de un valioso ejercicio de periodismo musical en estado puro: una recopilación de testimonios, reportajes y análisis escritos en caliente durante su ascenso, enriquecidos ahora con nuevas reflexiones y conversaciones inéditas. Lejos de la hagiografía fácil, este volumen reconstruye el fenómeno desde dentro, desde los primeros faxes y las noches de club hasta la consolidación de un mito que trascendió la electrónica para convertirse en cultura pop total.
El relato arranca en los orígenes del French Touch y en aquella primera toma de contacto por fax con John Burgess y Paul Benney, cuando Thomas Bangalter y Guy-Manuel de Homem-Christo aún eran dos jóvenes con actitud y una visión que mezclaba house de Chicago, funk de los setenta y la irreverencia parisina. El libro recorre con naturalidad la cronología sin caer en rigidez: detalla la creación de sellos como Roulé y Crydamoure, auténticos viveros donde el dúo no solo producía sino que tutelaba a talentos como Romanthony o DJ Falcon. Se detiene con especial acierto en la transformación sonora del proyecto. Del visceral y casi sucio “Homework” (1997), con sus bajos cavernosos y sus samples agresivos, al estallido melódico de “Discovery” (2001), donde abrazaron sin pudor el pop más radiante y convirtieron “One More Time” en un himno que aún sería capaz de coronar cualquier festival. Tampoco esquiva la etapa más polarizante, “Human After All” (2005), a la que aquí se reivindica en su justa medida: un ejercicio minimalista y repetitivo con aroma krautrock, cargado de una crítica soterrada a la maquinaria del espectáculo (uno de mis discos favoritos). A destacar, las aportaciones de Pedro Winter que resultan especialmente jugosas, revelando la integridad con la que rechazaban ofertas millonarias mientras tejían su propio universo. Igual de reveladoras son las conversaciones con James Murphy, que ilustra el papel de puente cultural del dúo, o las páginas dedicadas al imaginario visual: los cascos creados por Tony Gardner, los largometrajes animados y la banda sonora de “Tron: Legacy”. El volumen culmina con el triunfo comercial de “Random Access Memories” (2013) y el fenómeno “Get Lucky”, analizado aquí no como rendición sino como cierre coherente de una obsesión por el funk sofisticado que siempre latía bajo la superficie.
En la época de los algoritmos, virales efímeros y exposición constante, Daft Punk representaron todo lo contrario: artesanía, misterio y un hedonismo que nunca fue superficial y este libro, editado por el contrario, consigue lo más complicado: acercarnos a las personas detrás de los robots sin desvelar del todo el truco, manteniendo intacta la magia. Thomas y Guy-Manuel se retiraron en plena cima, sin giras de nostalgia ni concesiones. Dejaron los cascos guardados y desaparecieron. Así, “We Were the Robots” se erige como el epitafio perfecto: riguroso, apasionado y escrito con la distancia justa del buen periodismo. Quien ame la electrónica, el misterio y la historia reciente de la música popular tiene aquí una lectura obligada. Porque, en el fondo, todos fuimos un poco robots con ellos y aún bailamos con sus fantasmas…
© 2026 Jota Jiménez



