“Este grupo se llama R.E.M.” (2025), la biografía monumental de la banda de Athens, escrita por Peter Ames Carlin y publicada por la editorial Contra, se presenta como uno de esos libros que, sin ruido ni postureo en redes, se convierten en referencia obligada para cualquiera que haya sentido un cosquilleo genuino al escuchar la mandolina de Peter Buck o la voz de Michael Stipe serpenteando entre la niebla de sus propias letras. Con casi quinientas páginas de precisa pero apasionada prosa, Carlin logra algo que parecía pendiente en nuestro idioma y es contar la historia completa de R.E.M. sin caer en la hagiografía barata ni en el cotilleo. Aquí no hay entrevistas exclusivas con los miembros —ellos, fieles a su habitual hermetismo, declinaron participar—, pero el autor compensa esa ausencia con una investigación exhaustiva, fuentes contrastadas y un pulso narrativo que hace que las casi tres décadas y media de carrera de Michael Stipe, Peter Buck, Mike Mills y Bill Berry se lean como una novela de formación, de ambición contenida y de integridad a prueba de bombas. Siendo un libro que respeta la inteligencia del lector y que, lejos de mitificar (algo que es muy posible que agradezcan sus protagonistas), explica con claridad cómo un grupo de universitarios sureños consiguió reinventar el rock alternativo sin vender jamás su alma al diablo del mainstream más ramplón.
El relato arranca en los finales de los setenta en esa Athens, Georgia, que bullía de energía punk y post-punk, donde Peter Buck trabajaba en una tienda de discos y Michael Stipe estudiaba arte con una intensidad casi obsesiva. La chispa salta en una fiesta gracias a Kathleen O’Brien, que presenta a los futuros compañeros de Bill Berry y Mike Mills; el primer ensayo es torpe, pero el instinto prevalece y pronto están tocando en locales diminutos con un sonido que ya prometía la identidad que los acompañaría durante décadas: guitarras entrelazadas en un jangle pop sureño, ritmos que evocaban el college rock y unas letras deliberadamente opacas que invitaban a ser descifradas pero también a la mística e interpretación. Carlin dedica espacio generoso a los primeros discos en I.R.S. —“Murmur” (1983), “Reckoning” (1984), “Fables of the Reconstruction” (1985), “Lifes Rich Pageant” (1986), “Document” (1987)— y describe con gran precisión cómo evolucionaron de, nunca mejor dicho, un murmullo enigmático a una fuerza incontenible en estadios, sin perder nunca esa aura de misterio. El salto a Warner Bros. con “Green” (1988) marca el inicio de la gran etapa: “Out of Time” (1991) y “Automatic for the People” (1992) son diseccionados como obras maestras de madurez emocional, con decisiones valientes como rechazar giras masivas para preservar la cordura y la creatividad. La sección sobre “Monster” (1994), quizá mi favorita por su impacto en mi vida (como se puede ver en la foto de su cubierta firmada, que acompaña a esta humilde crítica), y su gira infernal —con las enfermedades de Berry y Stipe, el caos del estrellato— transmite una tensión casi cinematográfica, mientras que el análisis del periodo post-Berry (“Up” en 1998 hasta “Collapse into Now” en 2011) revela la lucha por seguir siendo relevantes sin repetir fórmulas. Carlin no escatima en detalles sobre conflictos internos, como la salida de Berry o la expulsión del mánager Jefferson Holt, pero siempre desde una perspectiva que valora la dignidad del grupo por encima del morbo. Algo que, en este caso, agradecemos como lectores y seguidores de la banda.
Leer estas páginas deja una sensación agridulce pero profundamente satisfactoria: la certeza de que R.E.M. fue, ante todo, un ejercicio de coherencia en un negocio que parece premiar siempre la incoherencia. Carlin captura esa contradicción hermosa que definió su carrera —ser gigantes sin querer serlo, alcanzar el número uno y luego retirarse en silencio mediante un escueto comunicado en 2011— y lo hace con un respeto que emociona. Es un libro que no solo documenta una trayectoria; la defiende como una de las más honestas del rock contemporáneo. Para quien creció tarareando “Let Me In” o “Nightswimming” en la soledad de su habitación y llegó a verlos en directo en varias ocasiones e incluso acercarse a ellos y estrechar su mano, este libro es un acto de justicia poética. Carlin no ha escrito una biografía más: ha escrito el testimonio definitivo de por qué R.E.M. siguen siendo, a día de hoy, uno de los pocos consensos indiscutibles en la música popular. Si alguna vez dudaste de su grandeza, este libro te la devuelve multiplicada por mil. Y si ya la sabías, te la recuerda con una claridad que roza lo conmovedor. Imprescindible, vibrante, necesario…
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