Crónica: Mayhem (Madrid) 14.05.2022

SETLIST:
Falsified and Hated/ To Daimonion/ Malum/ Bad Blood/ My Death/ Symbols of Bloodswords/ Voces Ab Alta/ Freezing Moon/ Pagan Fears/ Life Eternal/ Buried by Time and Dust/ Deathcrush/ Chainsaw Gutsfuck/ Carnage/ Pure Fucking Armageddon/

Acudir a un concierto de Mayhem es poco menos que una religión, no es posible amar el metal, que la banda noruega acuda a tu ciudad, y perderte semejante cita. En este caso, la falta era doble porque no acudir a esta gira significa haberse perdido el doble cartel de Mortiis con Mayhem, y semejante dupla no se ve todos los días. Sin embargo, la sensación fue ligeramente agridulce, el público lucía varopinto y soy consciente del gran momento que están atravesando los noruegos, a pesar de la parca entrada de una sala que no recibía un lleno indiscutible como sí ocurría con Soen o Leprous, por ejemplo. Sin embargo, Mayhem nunca han sido de grandes audiencias y no hace falta tener demasiada memoria para recordar una época en la que el black metal no estaba tan de moda, muchas bandas paseaban palmito por salas y bares de muchísima menos capacidad y los promotores se la jugaban literalmente por traerlos. Mayhem están viviendo una doble juventud, no sólo creo están en un gran estado de forma en el directo, sino que "Daemon" (2019) es un grandísimo disco en el que Teloch ha tenido mucho que ver. 

Así, Madrid recibía a la banda seminal del black metal y saludábamos a Mortiis cuyo directo no dejó indiferente a nadie. Håvard salió al escenario transfigurado como Mortiis y dirigió una sesión muy diferente a lo que nos tiene acostumbrado, en lugar de dar un concierto al uso, más centrado en su faceta de metal industrial, Mortiis decidió organizar una sesión de DJ basada en "Spirit of Rebellion" (2020), nada en contra de sus piezas instrumentales de tono fantástico y épico, pero suponen un escollo para mucha gente que ve al ex Emperor por primera vez en directo y, antes de que Attila y los suyos, tomen el escenario, se esperaban algo muy diferente. Así, comenzando con las luces encendidas (incomprensible lo que ocurre en esa sala siempre que acudo a ver un concierto), Mortiis arrancó con “A Dark Horizon pt.I” y sus diferentes partes, uniéndose un percusionista que, como Ray Cooper, apoyaba en la épica de las canciones. Fue mágico ver a Mortiis, claro que sí, pero se notaba lo que ocurría con este tipo de actuaciones; aplausos cuando la canción aún no ha concluido, el artista avisando de que otra ya ha acabado para recibir los aplausos con retraso y la sensación de incomprensión por parte de un sector del público, mientras el otro respondía exageradamente ante cualquier guiño de Mortiis y el resto arrasaba con la barra. Tuve la sensación de ver algo mágico que, por desgracia, no terminó de cuajar.

Sin embargo, la noche era de Mayhem y cuando se descubrió el set de batería de Hellhammer coronado por el logo de la banda, es inevitable sentir un escalofrío. Tomaron el escenario y sin mediar palabra, “Falsified and Hated” comenzó a sonar, junto con “To Daimonion”, “Malum” (su comienzo me recuerda siempre a una versión renovada de “Freezing Moon”) o “Bad Blood”, canciones en las que Teloch y Ghul son claves con sus guitarras, ya que juegan entre ellas y da toda la sensación de que cuando entra una, sale la otra; repartiéndose las tareas entre los riffs y arpegios, siendo una de las más celebradas “Voces Ab Alta”, no es de extrañar ya que sonó especialmente bien. Attila conserva todo el magnetismo, como Hellhammer la magnífica pegada que le ha convertido en uno de los grandes baterías de la historia del metal, mientras que, en esta ocasión, noté más apagado y estático a Necrobutcher.

Dividido en tres partes, como la gira de “Daemon”, la segunda pertenecía al clásico "De Mysteriis Dom Sathanas" (1994). En particular, creo que es un EP al que le deben mucho, por supuesto, pero está acusando un desgaste; me explico, me gusta escuchar sus canciones en directo, pero tras la gira aniversario, me gustaría más que se integrasen dentro de un cuerpo único del repertorio, no cambiando la iluminación y el vestuario. Por supuesto, “Freezing Moon”, fue la que levantó todos los móviles de la sala, como también fueron inevitables “Pagan Fears”, “Life Eternal” y la bonita “Buried by Time and Dust”. Mientras que, para la tercera parte y final del concierto, el escenario se tiñó de rojo y Attila, más punk que nunca, nos trajo el crudo “Deathcrush”. Sentí escalofríos al escuchar "Silvester Anfang" de Conrad Schnitzler y disfruté muchísimo de esta última parte, no sólo los riffs de “Deathcrush”, “Chainsaw Gutsfuck” y la salvaje “Carnage”, sino de la sensación de unidad de una banda que se olvidó del peso de su leyenda sobre sus espaldas y atacó con fiereza “Pure Fucking Armageddon” mientras Teloch bromeaba con Attila y nos hacían pasar un gran rato.

Recibirán todas las críticas negativas del mundo, mucha gente pensará que están sobrevalorados, otros los compararán con bandas más precisas y técnicas, ajenos a que cuando sobrevivan bajo el tiempo y el polvo, Euronymous sonreirá y preguntará; “¿Y tú qué has hecho últimamente?

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