Concierto: Alter Bridge (Clisson, Hellfest) 22.06.2014

SETLIST: Addicted to Pain/ White Knuckles/ Come to Life/ Cry of Achilles/ Waters Rising/ Ties That Bind/ Metalingus/ Blackbird/ Rise Today/ Isolation/

No deja de resultar curioso que Alter Bridge parezca que nunca termina de despuntar como se merecen  a pesar de tenerlo todo a su favor; Myles es un buen tipo (igual que Tremonti) y tiene una gran voz, Mark es un buen guitarrista y, aunque su técnica no sea todo lo técnica que debiera en un guitarrista de sus características sí que tiene suficiente carisma y simpatía, de Brian Marshall y Scott Phillips no puedo decir mucho ya que, si bien son solventes, ninguno destaca por su carisma o habilidades por encima de otros bajistas y baterías pero sí dan la suficiente contundencia rítmica para la voz de Myles y las guitarras de Tremonti. Pero, quién sabe si porque son las tres cuartas partes de un grupo tan sobrevalorado e inflado como Creed, si porque nunca he visto con buenos ojos a Myles cantando el repertorio de Slash y de los míticos Guns o porque, simple y llanamente, hasta “Fortress” el grupo parecía que poco más tenía que decir en estudio...

“One Day Remains” (2004) no es un mal disco de debut pero se nos olvida que tanto Tremonti como Marshall y Phillips venían ya rodados y creían tener las ideas claras de lo que querían en su nueva banda tras la disolución de Creed, es incomprensible que habiendo vendido millones y millones y tocado durante tantos años juntos, se descuelguen con un supuesto primer disco tan flojo como "One Day Remains" en el 2004. “Blackbird” (2007) subía la nota pero no fue hasta “AB III” (y la gira que pudimos disfrutar en el Sonisphere de Basilea, Suiza) que no pudimos apreciar la solidez de una propuesta como la de Alter Bridge. Después de los escarceos en solitario y una carrera de Myles junto a Slash que a muchos se nos hizo exageradamente larga (¿quién en su sano juicio escucha “Slash” del 2010 o “Apocalyptic Love” del 2012, a día de hoy?) o el bienintencionado pero plano, planísimo, “All I Was” (2012) de Tremonti, las expectativas en el próximo disco de Alter Bridge se desvanecían poco a poco. Hasta la llegada “Fortress” (2013) el disco en el que definitivamente Alter Bridge se sienten cómodos con su propuesta, maduran como grupo, musicalmente se les siente más unidos que nunca y son capaces de explorar nuevos caminos en canciones que crecen con cada escucha y más aún en directo como, por ejemplo, “Cry of Achilles” o "Calm The Fire"

Pero Alter Bridge, a pesar de ser parte del impresionante cartel del Hellfest del 2014, lo tenía difícil tocando a una hora tan temprana, con el sol de cara en el hueco del mediodía y en la agotadora última jornada de un festival que se antojaba excesiva con compañeros como Behemoth, Soundgarden, Emperor o los inmortales Black Sabbath. Con tan sólo un telón tras ellos, toman el escenario Marshall, Phillips, Tremonti y Myles (éstos últimos armados con sus guitarras PRS) y arrancan de manera fulgurante con “Addicted To Pain”, la voz de Myles se siente plena y caliente, el grupo ha salido con ganas y eso se traduce en un comienzo arrollador. Muchos son los grupos que suelen tener un repertorio especial para festivales, basado en la efectividad de una canciones que sean capaz de impactar con fuerza, Alter Bridge enlazan la abigarrada “Addicted To Pain” seguida de “White Knuckles” (con un riff verdaderamente contagioso buena muestra de su "Blackbird"), la química entre Myles (muchísimo más suelto que en sus anteriores giras) y Tremonti es innegable, los constantes cambios de ritmo en la canción agitan al público que se arremolina y aprieta por llegar a las primeras filas.

Comienzan los manguerazos en el foso, algo que les divierte pero, sin embargo, el calor aumenta gracias a “Come To Life” siguiendo la estela de "Blackbird", en apenas quince minutos de actuación, tanto Myles como Tremonti han conseguido congregar a bastante más gente de la pensada en su actuación y la respuesta es tan acalorada como el sol que pica con fuerza sobre nuestras cabezas. Primer hito en la actuación con “Cry of Achilles” que, aunque pierde parte del sabor de la introducción del disco, se convierte en una gran canción en directo, la guitarra de Tremonti suena con fiereza y en “Waters Rising” dará muestras de ello cuando el estribillo se encabrita y ambos, Myles y Tremonti, gritan: "Don´t let me drown, don't let me drown!"



Tanto Marshall como Phillips siguen en un discreto segundo plano secundando a Myles y Tremonti que no dudan en acercarse al borde del escenario e interactuar con el público. “Ties That Bind” es una de mis favoritas del cuarteto y de su "Blackbird" y reconozco que en directo suena de lujo y más fiera aún que en el disco, la canción vuelve a poner patas arriba a todo el  festival e incluso en ese estribillo tan melódico las avalanchas son constantes. “Metalingus”, de su primer disco, cae implacable con un excelente trabajo de "Flip" tras los parches hasta el descanso que nos da “Blackbird” y la introducción con el tema de los Beatles (impactante la imagen de Myles tocando antes miles y miles de asistentes una canción tan delicada como la de Paul McCartney), “Rise Today” y la pegadiza “Isolation” con su grueso riff cierran una actuación excelente y llena de ganas por parte del grupo de Tremonti. Pero, no contentos con eso, tras un breve descanso acudieron a conocer a todos sus seguidores y firmar todos los discos que se les pusieron por delante. Como dato curioso, mencionar que después de la entrega bajo el aplastante calor del domingo; Myles, Tremonti, Marshall y Phillips se entregaron a todo aquel que quiso hacerse una foto con ellos, no yéndose al camerino hasta que todos y cada uno de los asistentes tuvo su momento junto a ellos. Con tanta ilusión, ganas, un repertorio cada vez más extenso y esa actitud sobre las tablas, no resulta extraño a la velocidad que están creciendo y nos alegramos inmensamente de ello, se lo merecen.

© 2014 Jack Ermeister
Fotos de Nicko Guihal (HELLFEST)