"American Obituary" abre con un tono reflexivo y melancólico, honrando a Renée Good con arreglos suaves y voz contenida de Bono que, por momentos, parece transmitir un pesar genuino, el problema es el envoltorio musical y la sensación de repetición (algo impensable en una banda que, hasta los noventa, parecía vivir en el futuro) y algunos de los peores ripios de Bono, como su propio estribillo. "The Tears of Things" mantiene la atmósfera introspectiva, con guitarras sutiles de The Edge y un ritmo que avanza sin prisa, centrado en el duelo colectivo, su punto fuerte es la interpretación de Bono y los arreglos, evitando el cliché del delay de The Edge, mientras que "Song of the Future" sube ligeramente la intensidad, con toques electrónicos y un mensaje esperanzador que contrasta con el tono general del EP, su estribillo se pega como un chicle pero no tiene peso alguno. El poema, "Wildpeace", recitado por Adeola (de Les Amazones d'Afrique) sobre música de U2 y Jacknife Lee, dura poco más de un minuto y actúa como interludio reflexivo, aportando un respiro poético. Mientras que "One Life at a Time" regresa al formato canción con letras directas sobre perseverancia individual frente al caos global y una sensación más intimista, sin convencer o persistir en la memoria, a pesar del trabajo en las guitarras. El cierre, "Yours Eternally" es lo mismo que mezclar el esperma de Arcade Fire con Coldplay, poco original y rancio, además de la colaboración con Ed Sheeran y el cantante ucraniano Taras Topolia (quien actuó con Bono y The Edge en un refugio de Kiev en 2022), combina armonías emotivas, guitarras acústicas y un estribillo que busca unidad, pero termina por empachar sin lograr epatar, acercándolos a esas canciones corales de primeros de los 2000 propias de Of Monsters and Men con su forzadísimo tono comunal y optimismo de mentirijilla, además amenazan con un documental breve dirigido por Ilya Mikhaylus que pronto verá la luz.
En general, las canciones fluyen con coherencia, producción equilibrada y la habitual ejecución profesional de una banda que no necesita demostrar su habilidad, aunque algunas se sienten más como declaraciones que como piezas musicales independientes. "Days of Ash" (2026) es un EP aceptable que cumple su propósito como intervención urgente y política sin pretender ser un hito discográfico, es levantar la mano para sentir que han cumplido cuando la sociedad pase lista o se organice un concierto benéfico para echar el freno del mundo. Bono, The Edge, Clayton y Mullen mantienen su sello reconocible y las colaboraciones añaden variedad sin desviar el foco. Hay momentos emotivos que funcionan, especialmente en los tributos personales, pero el conjunto se queda en lo más previsible de los recientes U2; compromiso visible, pero sin grandes riesgos sonoros ni sorpresas, un posicionamiento político tardío y no siempre claro, pacato y sin riesgo, todo lo contrario a lo que fueron. Se escucha sin esfuerzo gracias a su brevedad y claridad, pero sale de tu cabeza con la misma facilidad. Quiero que me guste por lo que han sido en mi vida pero, claro, el algoritmo es un cabrón y mientras lo escuchaba en bucle y escribía esta reseña, tras la última escucha de "Yours Eternally" comenzó a sonar “Until The End Of The World” y me di cuenta que U2 hace mucho que se olvidaron de lo que significa tener un par de huevos y gritarle a un abarrotado Koševo Stadium que besasen el futuro y le dieran por culo al pasado. Si la comodidad tuviese un sonido, sería el de estas canciones.
© 2026 Jota Jiménez
pic © 2026 Anton Corbijn


