Crítica: Textures "Genotype"


Textures regresan con fuerza tras casi una década de silencio, entregando "Genotype" (2026), como su sexto álbum de estudio bajo el sello Kscope. La banda de Tilburg, referente clave del progresivo metal europeo del siglo XXI, se disolvió inesperadamente en 2017 poco después de "Phenotype" (2016), dejando material inédito que nunca vio la luz. Ahora, con la misma formación que grabó ese último disco —Daniël de Jongh en voz principal, Joe Tal y Bart Hennephof en guitarras, Stef Broks en batería y el bajo correspondiente—, han compuesto todo desde cero, demostrando que la pausa solo avivó su creatividad. El resultado es un trabajo maduro que equilibra complejidad técnica con melodías accesibles y emotivas, evitando clichés post-djent y priorizando ideas frescas y producción impecable. Textures hacen que su sonido evolucione hacia algo más directo y emocional, manteniendo el núcleo innovador que siempre los distinguió: riffs intrincados, grooves precisos y una inteligencia feroz que hace que cada canción resuene más allá de la mera exhibición técnica. Este regreso no suena forzado ni nostálgico; se siente como una evolución natural, repleta de potencial y con un enfoque que lo convierte en una propuesta sólida y atractiva para el prog metal actual.


El álbum despliega su riqueza a lo largo de ocho canciones que combinan desde una apertura sutil hasta explosiones de densidad y melodía. "Void" es una pieza instrumental elegante de menos de cuatro minutos, revelando progresivamente motivos melódicos y acordes tradicionales que tocan directamente el corazón antes de cualquier complejidad prog. "At the Edge of Winter" eleva la intensidad con riffs técnicos y una estructura densa donde Daniël de Jongh lidera con entrega robusta y repleta de alma, mientras Charlotte Wessels añade vocales cautivadoras; el dúo vocal resulta mágico en sus interacciones. "Nautical Dusk"brilla con un derroche de riffs ricos y estribillos que estallan sobre guitarras pesadas y atmósferas etéreas, con un potencial que merecería ser un éxito en un mundo más justo. "Vanishing Twin" explora terrenos más robustos, la voz de Daniël de Jongh suena muy intensa, apasionada y casi como si estuviera predicando o convenciendo con fervor sobre un groove urgente y peculiar. "Closer to the Unknown" impulsa a la banda, acercándose a la brutalidad de épocas pasadas pero fiel a un coro enorme y brillante que aspira a llegar a mayores audiencias. "Measuring the Heavens" ofrece un ejercicio épico de melodía cruzada y poder adrenalizado, mientras "A Seat for the Like-Minded" lleva al oyente a una montaña rusa emocional con tempos fluidos, giros y riffs sucísimos que golpean con precisión, mientras el cierre, "Walls of the Soul",profundiza en lo dramático, culminando un regreso devastador que deja la sensación de que nunca se fueron.

"Genotype" (2025) es un triunfo absoluto para Textures, un álbum que captura su esencia renovada y la lleva a un nivel superior de madurez y profundidad emocional. Daniël de Jongh, Joe Tal, Bart Hennephof, Stef Broks entregan una obra rica en ideas, impecable en ejecución y matices que van más allá de lo técnico. Cada escucha revela capas nuevas de belleza y fuerza, desde las melodías más etéreas hasta sus intensos clímax, haciendo que este regreso se sienta necesario. En un género donde la complejidad a veces pesa más que la emoción, Textures logran el equilibrio perfecto, creando algo duradero y conmovedor que invita a volver una y otra vez. Es una joya que refuerza su legado y abre puertas a lo que venga, demostrando que su chispa innovadora sigue ardiendo con más brillo que nunca.

© 2026 Blogofenia

Publicar un comentario

Los comentarios enriquecen este blog, pero sólo si son respetuosos. Critica ideas, no personas.

Usa un tono amable y constructivo.

Tus comentarios serán publicados una vez hayan sido moderados.

Artículo Anterior Artículo Siguiente