Crítica: Urne "Setting Fire To The Sky"

Urne entregan su tercer álbum, "Setting Fire to the Sky" (2026), editado por Spinefarm, y el cambio de rumbo se nota desde el primer segundo. El trío londinense —Joe Nally en voz y bajo, Angus Neyra en guitarra y James Cook en batería— ha pulido su sonido tras girar con Gojira y Mastodon, grabando en un disco más limpio y producido, con énfasis en riffs thrashy y estructuras que apuntan a audiencias más amplias. Comparado con el debut "Serpent & Spirit"(2021) y el segundo "A Feast on Sorrow" (2023), que mezclaban post-hardcore, sludge y post-metal con crudeza y épica, este trabajo se inclina hacia un metalcore influido por Mastodon, con más voces melódicas pero menos personalidad propia. La producción mejora notablemente, se siente en la batería de Cook y la solidez del bajo de Nally, que maneja bien el groove, aunque el conjunto suena más genérico y orientado a sonar en el streaming. No es un mal disco en ejecución —Urne tocan con precisión y hay riffs que funcionan—, pero pierde el filo distintivo de antes, quedando en terreno seguro sin grandes riesgos, ni momentos que destaquen por originalidad. Dura casi cincuenta minutos y fluye sin problemas, pero la repetición de fórmulas hace que se sienta predecible después de unas escuchas.


El material alterna entre aperturas potentes y desarrollos que caen en patrones metalcore estándar. Temas como "Be Not Dismayed", "The Spirit, Alive" y el titular "Setting Fire to the Sky" comienzan con riffs pesados interesantes, pero evolucionan hacia coros limpios armonizados y letras genéricas que suenan forzadas, además de gritos alternados que no aportan nada nuevo. "The Ancient Horizon" destaca algo más por su filo y atmósfera que justifica el título, evitando caer del todo en lo repetitivo. El cierre "Nocturnal Forms" adopta un coro que evoca a "Emperor of Sand" de Mastodon, funcionando decentemente aunque sin elevarse. Hay colaboraciones: "Harken the Waves" con Troy Sanders (Mastodon), que se siente algo obligatoria dada la similitud vocal de Nally con Sanders, y "Breathe" con Jo Quail, un corte melancólico con melódicas blandas y letras cursis que no suman. En general, las canciones mantienen la suficiente energía para romperte el cuello pero no convence, con una producción clara que resalta la batería de Cook, pero la falta de variación y momentos sin rumbo hace que muchas se diluyan en un fondo similar.

Al final, "Setting Fire to the Sky" (2026) es un álbum aceptable que muestra a Urne tocando bien y con mejor sonido que antes, pero se queda corto en identidad y frescura. Joe Nally, Angus Neyra y James Cook forman un trío competente que podría llenar escenarios grandes, pero el giro hacia algo más accesible resta carácter sin ganar mucho a cambio. Hay riffs sólidos y momentos que pegan, aunque la fórmula repetitiva y las letras genéricas limitan el impacto. Cumple para quien busca metalcore moderno sin complicaciones, pero no convence del todo a quienes seguían su evolución previa. Un trabajo profesional que pasa sin dejar huella fuerte, no decepciona ni entusiasma. Meh…

© 2026 Conde Draco

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