He querido escribir sobre este disco una docena de veces, cuando, en realidad, lo que me estaba ocurriendo es que no paraba de darle oportunidades con cada escucha y demoraba la subida al cadalso. Tame Impala o, lo que es lo mismo, Kevin Parker, publica "Deadbeat" (2025), cinco años después de "The Slow Rush" (2020), un disco que ya se sentía menos inspirado que "Currents" (2015) y en el que sigue explorando sonidos electrónicos y dance, con mezclas cargadas de reverb y paletas que intentan capturar el rollito rave y funk ochentero, con algo de éxito pero poco tino en la composición. El álbum no trae grandes sorpresas pero tampoco riesgo alguno; se queda en terreno conocido pero menos pulido que en trabajos pasados como "Innerspeaker" (2010) o "Lonerism" (2012). Hay intentos de incorporar influencias variadas, desde toques latinos hasta guiños a Michael Jackson o LCD Soundsystem, pero el resultado general es irregular, con una producción que a veces suena como una maqueta o remezclas muy sencillas. Parker tampoco acierta en las letras, cuando giran alrededor de temas muy personales y relaciones, con frases repetitivas que no siempre suenan bien en un álbum en el que él maneja los mandos de la nave a solas, como siempre, y se nota su toque en los sintetizadores y programaciones, aunque falta cohesión y algo de esfuerzo en muchos momentos. No es un desastre total, claro que no, pero se siente por debajo del estándar que Tame Impala habían marcado antes, siendo un paso a un lado, en lugar de uno al frente.
Las canciones varían su enfoque, con algunas más escuchables que otras; "My Old Ways" abre con un ritmo dance sencillo, piano y sintetizadores que fluyen sin complicaciones, aunque pasa a segundo plano rápido. "No Reply" repite melodías vocales hasta la náusea, con versos pueriles como "you're a cinephile, I watch Family Guy" que suenan fuera de lugar. "Dracula" sale mejor parada, con un aire propio de Halloween mezclado con algo de Funky, recordando a los ochenta, un ritmo animado y algo de excentricidad que la hace destacar un poco, mientras que "Oblivion" prueba con percusiones tropicales y falsettos, pero fuerza un estilo latino que no encaja del todo con las fortalezas de Parker. "Not My World" se arrastra lenta y sin gancho, parecida a un remix flojo de Gorillaz o LCD Soundsystem. "Piece of Heaven" mezcla sintetizadores al estilo Kate Bush con ritmos ochenteros de palmas y cuerdas propias de Enya, pero las voces desafinadas y el conjunto desordenado tampoco convencen. "Obsolete" incluye riffs y cambios cromáticos que suenan torpes, una especie de prog electrónico de bajo nivel. "See You on Monday (You're Lost)" cierra con líneas de sintetizadores infantiles, evocando una demo de los Beach Boys que pide acabarse pronto. En definitiva, momentos pasables, como el groove de "Dracula", pero muchos cortes se sienten planos o embarazosos en ideas y ejecución.
Al final, "Deadbeat" (2025) deja una sensación agridulce: Kevin Parker intenta probar nuevas direcciones con dance y funk, pero el disco no llega al nivel de esfuerzos pasados y termina siendo el más flojo hasta el momento. Hay una producción decente en algunos momentos y canciones que se dejan oír, pero falta composición y esa originalidad de antes que enganchaba de verdad. Comparado con "Currents" (2015) o incluso "The Slow Rush" (2020), se nota menos dedicación y más estancamiento. No decepciona por completo, pero tampoco justifica la espera de cinco años. Un trabajo aceptable que pasa sin dejar una buena impresión, esperemos que su próxima gira me tape la boca, por si acaso, doy las gracias de haberlos visto en "Currents" (2015) y "Lonerism" (2012) y recordar aquellas noches en las que todo parecía posible y más bonito.
© 2026 Jota Jiménez



Kevin es el único músico de la última década en cuya visión artística puedo decir que confío completamente al 100%. Es un verdadero genio musical y no recuerdo haber estado nunca tan emocionado por el lanzamiento de una canción como por Drácula. Tame Impala es mi mayor inspiración para crear mi propia música (aunque en un género diferente). Sé que probablemente nunca haré algo tan especial como Kevin, pero él me demostró que la música es para todos y eso realmente despertó una chispa creativa en mi interior. 😭🙏
ResponderEliminar¿De qué estás hablando? Si apoyas a Kevin, lo apoyas a él y a su trayectoria musical y la música de Tame Impala. Si quieres el mismo álbum una y otra vez, ve a escuchar a AC/DC, que llevan 50 años haciendo lo mismo. Tame Impala están a un paso de todos esos grupos que tanto os gustan a los que criticáis pero no apoyáis a Parker.
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