Crítica: Incantation "Profane Nexus"


Hay algo malsano -en el mejor sentido de la palabra- en la música de Incantation y que no es una excepción en este “Profane Nexus” que exuda brutalidad, maldad y hace gala de un enrevesamiento que ya es marca de la casa. No es que los norteamericanos hayan cambiado drásticamente y su death metal haya virado hacia uno especialmente técnico y limpio (aunque Sonny Lombadozzi es un auténtico maestro que en más de una ocasión parece desbocarse siempre bajo el control de McEntee) sino que en este nuevo álbum (compuesto en su totalidad mientras esperaban a mezclar el anterior, “Dirges Of Elysium” del 2014), Incantation hacen honor a su leyenda y han facturado un álbum de puro death metal. ¿Cuántas veces hemos escuchado eso de otras bandas que tan sólo se limitan a imitar a los más grandes o que están cerca del agotamiento? El caso es que esto se cumple en “Profane Nexus” y no sólo han grabado un álbum notable (quizá no a la altura del anterior pero con la misma calidad de siempre) en una carrera que mantiene un grandísimo nivel y en la que ninguna de las partes (la propia banda o su público) esperamos cambio alguno sino una agradecida continuidad que todos entendemos como seña de identidad. “Profane Nexus” suena exactamente como uno podría esperar de aquellos que han firmado obras imperecederas del género como “Onward To Golgotha” (1992), “Mortal Throne Of Nazarene” (1994) o “Diabolical Conquest” (1998)


El riff de “Muse” parece originado en el mismísimo infierno, llegando de ultratumba para convertirse en un terremoto con McEntee especialmente cavernoso y crujiente sobre unas guitarras con muchísimo cuerpo y un groove salvaje, como los armónicos servirán para cambiar del desenfreno a un tempo más calmado pero igual de bruto. La machacona “Rites Of The Locust” nos mostrará a un John McEntee aún más animal mientras Lombadozzi solea como si cabalgase a un caballo entre relinchos de guitarra, una canción que les ha traído todo tipo de críticas tachándoles de racistas cuando McEntee, tras años de atacar al cristianismo, se ha atrevido a dirigir sus golpes también al islamismo, como cualquier religión o dogma…

Pero Incantation son mucho más que una banda de death que se aferre simplemente a una estética y en "Visceral Hexahedron" jugarán con las texturas creadas por el poderoso bajo de Chuck Sherwood y la guitarra de Sonny que pronto hará de nuevo encabritarse la canción hasta ese medio tiempo (si es que se le puede llamar así) a "The Horns of Gefrin" en la que todo parece encajar en ese puzle de cambios de ánimo y en la que es justo mencionar a Kyle Severn en uno de los pocos discos de death metal en el que la contundencia no está reñida con la calidad del sonido de la batería y esta no es relegada a un batiburrillo de golpes, limitada a seguir el ritmo tras una atronadora y eterna protagonista guitarra (mucho me temo que la presencia de Dan Swanö en las mezclas tiene algo que ver…)

Pero si en "Visceral Hexahedron" sabían crear una atmósfera, en "Incorporeal Despair" será de nuevo Sherwood el que marque una sinuosa composición que aunque nos da cierta tregua nos sigue dejando esa ensoñadora intranquilidad de Incantation y en la que nos demuestran que pueden transmitir toda la frialdad y negrura del death también a menos revoluciones. Poco durará esa falsa sensación de calma ya que en la maya "Xipe Totec" les basta tan sólo un minuto para rompernos, igual que en la esquizoide “Lus Sepulcri” y de nuevo esos armónicos jaleando los cambios. El largo título que es "Stormgate Convulsions from the Thunderous Shores of Infernal Realms Beyond the Grace of God" tan solo encierra una instrumental que sirve de introducción a “Messiah Nostrum” u "Omens to the Altar of Onyx" con uno de los riffs más memorables de la banda (ironía que sea uno de los más melódicos) o ese final en el averno (allá donde comenzaba este “Profane Nexus”) con “Ancients Arise” y un pulso lento y marcado.

Además, “Profane Nexus” (publicado con Relapse, sello con el que no trabajaban desde “The Infernal Storm” del 2000) posee una edición a la altura de las circunstancias con uno de mis artistas preferidos ilustrando su portada, ni más ni menos que Eliran Kantor siguiendo las indicaciones de Chuck Sherwood y lo que parece un monstruoso purgatorio repleto de alegorías a las letras del álbum. Incantation siguen en forma y no hay mejor confirmación que este álbum para el que ya tienen continuación preparada y esperan entrar a grabar en breve en uno de los momentos más prolíficos de McEntee. Otro paso más en una discografía casi inmaculada y de una banda fiel a sí misma, así da gusto…

© 2017 Blogofenia